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OPINIÓN

OPINIÓN: Reivindicando a Roca, por Javier Boher (Diario Alfil, 19-10-2018)

El revisionismo histórico ha hecho escuela en la política argentina. Desde hace décadas los diversos partidos se han peleado por reinterpretar el pasado según su propia conveniencia, celebrando algunos acuerdos que, aunque parecieran inofensivos al principio, terminaron por convertirse en nocivas verdades absolutas que nadie cuestiona.

Uno de los más castigados por estas visiones populares y progresistas es uno de los más destacados políticos de la historia nacional, Julio Argentino Roca, padre fundador de la Argentina moderna. Con motivo de un nuevo aniversario de su fallecimiento (el 19 de octubre de 1914) viene bien retomar su figura para evitar que continúe su derrotero por los caminos del escarnio progresista o la errada reivindicación liberal.

Toda su historia personal está atravesada por los momentos más importantes de la conformación del país. Educado en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay (fundado por Justo José de Urquiza), aprendió allí las destrezas necesarias para la guerra.
Se hizo un nombre desde las filas del ejército, participando en la guerra entre la Confederación y Buenos Aires, en la guerra contra el Paraguay, sofocando la sublevación jordanista, contra Varela en el norte o expandiendo la frontera hacia el sur, en la conocida Campaña del Desierto. Esto último es lo que lo ha convertido en una denostada por un progresismo adolescente que poco sabe de las necesidades del poder.

Paradójicamente, aquellos que que lo catalogan de genocida se desarman en elogios cuando hablan de Juan Manuel de Rosas, que en su propia campaña al desierto mató al triple de aborígenes que la campaña de Roca, aunque sin ninguna ganancia significativa para el estado nacional.

Todo lo contrario pasó con Roca, que logró duplicar nuestro territorio al ocupar efectivamente la Patagonia y firmar el acuerdo de límites con Chile. Además avanzó en la ocupación del Chaco y resolvió el conflicto de límites por la Puna.

Para los nacionalistas que sufren por la causa de Malvinas, bajo su mandato se hizo el primer reclamo formal por las islas, así como en su segundo período se estableció la base permanente más antigua de la Antártida. Con la federalización de Buenos Aires desplazó al gobierno bonaerense a La Plata, demostrando que un provinciano podía ser más determinado y eficiente que muchos porteños de la historia.

Transformó el perfil productivo del país, desplazando a la ganadería ovina hacia el sur y desarrollando la agricultura en la región pampeana. Esto fue producto de la estabilidad política y económica lograda bajo su gestión, ya que es de aquella época la unificación monetaria y la creación del peso moneda nacional.

Su conservadurismo político chocaba con su profundo republicanismo, por el que (aunque influyera en los otros poderes) siempre se encargó de que se respetaran. No trató de erigirse en un caudillo con la suma del poder público, porque sabía conducir sin la necesidad de obligar.

Su defensa de la constitución se veía tanto en el fomento a la inmigración como en el respeto por la diversidad cultural de los inmigrantes. Logró sancionar la ley de educación 1420, por la que se buscó conformar una identidad argentina que superara las diferencias de credos u orígenes. Fue el verdadero realizador del anhelo de Sarmiento.
Esa ley de educación laica, sumada al establecimiento del Registro Civil lo llevó a romper relaciones con el Vaticano, que veía cómo su poder se esfumaba para concentrarse en el seno del naciente estado. Logró que además se sancionaran el Código Minero y el Código Penal. Bajo su segundo mandato se estableció el primer sistema de jubilaciones, que aunque muy limitado fue pionero en la región.

Más que duplicó la red ferroviaria, construyó el hotel de inmigrantes y extendió la red de telégrafos. Fue la figura más importante de la política nacional durante más de 25 años, y sólo fue su ocaso lo que permitió que se sancionara la Ley Sáenz Peña, que amplió la participación política a todos los sectores sociales, entre los que se encontraba la clase media, surgida de los lineamientos por él marcados.
La historia ha sido muy desagradecida con Roca. Fue un visionario y un hombre de acción, que organizó el Estado y dejó estructuras que perduran hasta hoy. Sin lugar a dudas, logró que el Estado haga tan básico y tan complejo como resolver los problemas de la población, algo que ninguno de sus detractores ha podido lograr.

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Próximas actividades:

7 de Octubre: a las 13 hs, en el tradicional encuentro semanal del Rotary Club Aires, disertará vía zoom, especialmente invitado, el Grl Raúl J Romero sobre el tema “1880-2020: A 140 años del primer gobierno del Grl Roca”. La misma será exclusivamente para socios de la Institución.

9 de Octubre: a las 19 hs, organizado por la Delegación Bariloche del Instituto Roca, el Historiador Eduardo Lazzari, dará una conferencia, vía Google Meet ,acerca de “Roca y la integración de la Patagonia al Estado Nacional”. El ingreso será libre a través de Google Meet  meet.google.com/dtg-gpvj-pmp

 

 

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