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TEXTOS DE CONFERENCIAS

TEXTOS DE CONFERENCIAS: Roca y el conflicto araucano, por Roberto E. Porcel (Círculo de Armas, 18/10/2017)

Conferencia pronunciada por Roberto Edelmiro Porcel el 18 de octubre de 2017 en el Círculo de Armas.

Como bien dice  José María Sarobe en su libro “La Patagonia y sus problemas”, fue el caballo el que permitió la interrelación comercial de los indios  del oeste de los Andes (trasandinos), con los del Este del sur argentino.-

Fueron  nuestros aborígenes, los que en un principio les proporcionaron millares de cabeza de ganado vacuno con cantidad de caballos, en sus transacciones comerciales, para que aquellos los negociaran en Chile.-

Prácticamente les enseñaron el negocio del malón, del robo y arreo del ganado para venderlo en Chile.-

Cuando nuestros aborígenes Gununa kune y  guennaken (Tehuelches) y los pehuenches boreales de Varvarco, realizaban sus correrías por el sur mendocino, de San Luis,  Córdoba ,  Santa Fe  y la Provincia de Buenos Aires,  empezaron  a recibir el auxilio de los aucas de Chile, que cruzaban la cordillera para unirse a sus malones.-

Y agrega Sarobe: “De esta vida de relación y de penetración de las tribus araucanas y de las araucanizadas provenientes del oeste, (Se refiere a los huilliches y Picunches), resultó con el tiempo una mezcla de razas y una nueva distribución de los aborígenes de la región Patagónica.-

La  ocupación araucana  de esa parte de la República Argentina, conforme todos los indicios, se inició según él,  recién a mediados del siglo XVIII, con toda probabilidad más bien en la segunda mitad  del mismo”(sic.).

Compartimos parcialmente el pensamiento de Sarobe.-

Los araucanos recién ingresaron para asentarse en nuestro territorio a partir de la guerra a  muerte en Chile, es decir en el siglo XIX.- Sus ingresos anteriores en el siglo XVIII fueron  solo primeramente para comerciar con nuestros naturales y en un segundo periodo para malonear primero con aquellos y después por su cuenta.-

El  proceso de araucanización en nuestro territorio, empieza como hemos visto en el siglo XVIII, pero se concreta con ocupaciones efectivas de tierras durante  la llamada en Chile “Guerra a Muerte”, que duró desde 1818 hasta el año 1824, es decir durante el siglo XIX, con la invasión de los vorogas.-

Es innegable que los intercambios comerciales entre los indios chilenos del sur del Río Maule y los nuestros, era una práctica ya común en el siglo XVII, dado la facilidad de la comunicación a través de los pasos cordilleranos del Sur de Mendoza y sobre todo de Neuquén, con la ayuda de un nuevo elemento, el caballo que habían traído los españoles y ellos habían aprendido a usar.-

Al principio, ese intercambio tuvo como objeto grandes arreos de hacienda de nuestras pampas, complementados con la entrega de sal,  que Chile no tenía, efectuados por n uestros aborígenes.-

Con perfecto detalle   se describen los  mismos en el libro “La Guerra de las Vacas” de Roberto Ras.- Nuestros aborígenes recibían como contraprestación,  producto que solo se conseguían del otro lado de la cordillera,  los famosos tejidos de lana, ponchos, y elementos con platería de los aborígenes araucanos, más otros productos de origen español.-

Pero poco a poco comenzaron a entrar a nuestro territorio indios trasandinos, asociados con los pehuenches,  poyas, pampas serranos, payniken y otros tehuelches y finalmente en la segunda parte del siglo XVIII, entraron los ranqueles, que atravesaron el Chadi-Leufu y se asentaron en Leuvuco, donde  tuvieron en Carripilun y el primer Yanketruz sus primeros grandes caciques chilenos.-

Mejores guerreros y mucho más numerosos, fueron muchos los malones en que la indiada de Chile actuaba directamente, prescindiendo  ya de nuestros aborigenes, lo que trajo una serie de enfrentamientos entre ellos, en los  que la lanza y el número de los trasandinos, mejor preparados además para el combate, se impuso a la bola tehuelche.-

Recordemos los combates de Languineo, Barrancas Blancas, Río Senguer y Shoitel Naike.-

Nuestros  Pampas Serranos  que poblaban al norte del Río Negro, fueron finalmente vencidos en la batalla de Choele-Choel del año 1821,  por indios moluches o arribanos (araucanos), que contaron para esta victoria con el  apoyo de milicias trasandinas (cien soldados chilenos) que portaban incluso un cañón de bronce.-

Los indios araucanos se hicieron dueños del vado y de la isla, paso fundamental para el arreo de la hacienda robada en nuestros campos, al otro lado de la cordillera.-

En el combate de Choele-Choel, pelearon defendiendo su tierra, unos 1.800 pampas serranos, muriendo gran cantidad de estos con sus caciques Ojo Lindo y Anapilco.-

Así se lo informó al gobernador de Buenos Aires, Martín Rodríguez,  el comandante Calixto Oyuela, a cargo de del puerto y fuerte de Carmen de Patagones, situado en la desembocadura del Río Negro (había sido fundado por don Francisco de Viedma en el año 1779, para defender la Patagonia de los aventureros. principalmente ingleses y holandeses).-

Conviene aclarar que iniciada la guerra a muerte en Chile, era común que loncos de ese origen, araucanos, picunches y huilliches, cruzaran la cordillera con milicias regulares chilenas o con guerrilleros realistas, según el bando en que actuaban , llevando  así la ventaja del poder de las armas de fueg que usaban los cristianos,  junto a sus lanzas.-

Después de este combate, nuestros Pampas Serranos debieron retirarse al sur del Río Negro y/o a la zona de Guaminí, Cahrué, Púan, Pigüé y Epecuén, en la Provincia de Buenos Aires.-

Poco después, derrotados en Chile donde habían luchado defendiendo a Fernando VII, se produce, la entrada y ocupación de nuestro suelo por los primeros Araucanos,  los Vorogas , acompañados por guerrilleros realistas, comandados por los tres  hermanos Pincheira y sus lugartenientes.-

Al frente de los mismos estaban sus tres caciques mayores, Rondeau, su hermano Melian (o Melin ) y Cañiuquir.-

Tras malonear varios años primeramente en el sur de Mendoza, San Luis, Córdoba, Santa Fe y oeste de Buenos Aires,  asolando toda la región y haciendo importantísimos arreos de nuestro ganado al otro lado de la cordillera, ocuparon con el apoyo de los Pincheira y sus soldados las tierras de nuestros Pampas Serranos en la región ya citada de Epecuén, Guaminí, Laguna de Monte y Carhué.-

Los vencieron, desalojaron y persiguieron hasta las sierras de Curamalal, La Ventana y Pillahuinco, donde nuestros pampas se  asentaron.-

Los Vorogas llamaron a la tierra que conquistaron y detentaron Magna Araucanía, imponiendo en la misma su lengua araucana, el mapu dungu, que se convirtió en lengua franca.-

Poco después los Vorogas  masacraron nuevamente a nuestros Pampas Serranos en 1830, corriéndolos de las sierras de Cura Malál y La Ventana hasta Bahía Blanca, donde terminaron de lancearlos, siempre con el apoyo de los guerrilleros realistas a cuyo frente estaba Zuñiga.-

Esta matanza la hicieron a la vista de los soldados de la Fortaleza Protectora Argentina y de su jefe, el coronel Martiniano Rodríguez, sin que este, por las ordenes que tenia del Restaurador de no intervenir,  nada pudiera hacer para ayudarlos.-

Rosas estaba en esos momentos en tratativas con el cacique mayor Cañiuquir, para lograr la separación de estos indígenas de los hermanos Pincheira.-

Volvamos atrás.- Después que los Vorogas -cuyas lanzas apoyaron a Fernando VII-, entraron a nuestro territorio con  los hermanos Pincheira, el coronel Borgoño  del ejército patriota de Chile, envió en  persecución de sus enemigos al cacique Venancio Coñuepan,  Moluche (araucano),  aliado de los patriotas chilenos, a quien se consideraba una de las mejores lanzas de la Araucania, acompañado por  unos mil indios  moluches de lanza y un piquete militar mandado por Juan de Dios  Montero.-

Venancio, no pudo ni cumplir su comisión, ni regresar.- Se asentó en los alrededores de Bahía Blanca y al igual que Juan de Dios Montero, prestó desde entonces  su apoyo a las fuerzas argentinas en su lucha contra los vorogas y otros indigenas que maloneaban en nuestros pampas, e intervino también en nuestras luchas internas producidas por el levantamiento de Lavalle y el fusilamiento de Dorrego.-.

En 1834, para enfrentar a los Ranqueles que siempre fueron sus enemigos, Juan Manuel de Rosas autorizó la entrada y posterior asentamiento en las Salinas Grandes, de los caciques Huilliches (Pehuenches chilenos) Juan Callfucurá y Namuncurá , con sus indios de lanza  y chusma, hecho que si bien le sirvió para hacer una gran matanza de Vorogas en la sorpresa y traición de Masallé (donde incluso lancearon a los caciques mayores Rondeau y Melín), tuvo tan trágicas consecuencias posteriormente para nuestra patria, sobre todo a partir de Caseros, hasta la campaña del General Julio Argentino Roca, en 1879.-

Los pocos Vorogas de Rondeau y Melín que se salvaron en Masallé, debieron someterse a los Huilliche, salvo  Coliqueo y dos más, que tenían sus toldos más alejados,  lo que les permitió escapar y agregarse a los Ranqueles que los recibieron como hermanos.-Otros pocos se refugiaron en Fortin de Guerra y Bragado, ofreciéndose como indios amigos.-

El último de los tres caciques mayores Vorogas, Cañiuquir, estaba en Guaminí, razón por la que no sufrió las consecuencias del ataque de Masallé, pero fue muerto con sus lanceros dos años más tarde, por las tropas de la Fortaleza Protectora Argentina que Rosas envió en su persecución.-

Estas, con la colaboración del cacique moluche  Venancio Coñuepan, lo vencieron en el combate de “El Pescado”, cayendo días después nuevamente sobre él que con solamente alrededor de trescientos  lanceros había logrado escapar, para derrotarlos nuevamente en Languillú, darle muerte y pasando a cuchillo a todos los sobrevivientes.-

Este hecho acarrearía la posterior entrada desde Chile del cacique Principal Moluche Raylef el viejo, invocando la venganza de estas muertes, que para los indios era algo así como una ley no escrita.-Venancio fue asesinado en su casa de Bahia Blanca, pero Raylef no pudo tomar la Fortaleza Protectora Argentina y se dedicó al malón,  robo de ganado y tomar cautivas  blancas.-

Raylef y más de mil de sus lanceros fueron finalmente sorprendidos en  Neuquén por Calfucura, que los mató, quedándose con la chusma y el arreo.-

Con relación a la Traición de Masallé (entrada de los Huilliches), Calfucura  en carta al capitán de indios que llegó a manos del presidente de la República y se conserva en el museo Mitre, manifestó treinta años más tarde lo siguiente:

“También le diré que yo no estoy en estas tierras por mi gusto, ni tampoco soy de aquí, sino que fui llamado por don Juan Manuel, porque estaba en Chile y soy chileno, y ahora hace como treinta años que estoy en estas tierras”(SIC).-

Así fue como nuestras Tehuelches se araucanizaron y adoptaron como  lengua franca el mapu dungu en sus relaciones con  las diferentes etnias que  poblaban el siglo XIX nuestro sur.-

Así nuestras tierras del este de los Andes al norte del Río Negro,  pasaron a ser ocupadas por indígenas del oeste de la  cordillera, principalmente araucanos y  huilliches, que llegaron desde Chile, para asentarse en ellas, o que simplemente pasaban la cordillera para malonear  y regresar con el producto de sus robos y saqueos.-

Durante la campaña al desierto del General Julio Argentino Roca, recién se desalojó al indígena invasor y se ocupó, esta vez en forma definitiva, nuestra pampa hasta el Río Negro.-

Contradiciendo lo que hoy muchos pregonan, el informe serio y oficial dado por el Presidente Avellaneda al Congreso de la Nación, demuestra que “en la campaña de Roca murieron solamente 1.250 indios de lanza y fueron capturados otros 976.- La “chusma” capturada sumo 2.421 indio”.- (Víctor Luís Funes: “La conquista del desierto y la Expansión Económica de nuestro país”).-

La anterior campaña al desierto de Juan Manuel de Rosas, del año  1833,  fue de exterminio, pero lamentablemente no de ocupación de territorios.- Su comando general, estuvo a cargo de don Facundo Quiroga, que no  intervino personalmente, delegando incluso en Ruiz Huidobro el mando de su columna centro que le correspondía comandar.-

Esta campaña comprendió la marcha al desierto de tres divisiones, la de la derecha (Mendocina), a cuyo frente marchó el general José Félix Aldao, la del centro (San Luís y Córdoba), que como ya hemos dicho Quiroga delegó en manos del general José Ruiz Huidobro, y la de la izquierda o porteña, para la que Balcarce designó a don Juan Manuel de Rosas.-

Aunque este, que quedó en el cuartel general que estableció en Médano Redondo, sobre el río Colorado (posteriormente Fortín Mercedes), no intervino personalmente  en los enfrentamientos con los indígenas, tiene el merecido mérito de su perfecta organización, dirección y planificación.-

Rosas delegó en sus jefes de confianza, el general Ángel Pacheco, el coronel Pedro Ramos y el Tte. Cnel. Manuel Delgado, apoyados con otros oficiales del ejército, como los tenientes coroneles  Valle y Sosa, las entradas, exploraciones  y combates.-

El ala izquierda partió desde Monte,  evitando encuentros en el camino con los Ranqueles y Vorogas, hasta llegar y asentarse en Médano Redondo donde estableció su cuartel general, y desde allí Rosas envió las expediciones punitivas y de exploración al Río Negro, el Colorado y el territorio Ranquel, en las que colaboraron caciques y aborígenes pampas serranos y aunque forzados, algunos vorogas.-

Conviene recordar, como bien lo dice Isidoro Ruiz Moreno en su tomo II de las “Campañas Militares Argentinas”, que Rosas, en sus instrucciones al Coronel Pedro Ramos (seguramente similares a las dadas a  Pacheco), le ordenaba no tomar prisioneros:

“No conviene que al avanzar una toldería traigan muchos prisioneros vivos: con 2 o 4 hay bastantes, y si más agarran, esos allí en caliente nomás se matan a la vista de todo el que esté presente, pues que entonces en caliente nada hay de extraño, y es lo que corresponde.- Pero estos prisioneros no se descuide con ello: si alguno es de una importancia tal que yo hablé con él, mándemelo; pero sino, lo que usted debe hacer es luego que ya enteramente no los necesite para tomarle declaraciones, puede hacer al marchar un día quedar atrás una guardia, bien instruido el jefe encargado, que me parece  puede para esto ser bueno Valle, que luego que ya no haya nadie en el camino, los puede ladear al monte y allí fusilarlos” (sic).-

Ruiz Moreno cita la Gaceta Mercantil del 24 de diciembre de 1933, que trae un informe del mismo Rosas, manifestando que en la campaña había muerto a  3.200 indios de pelea (habla en primera persona, a pesar que él, como ya he dicho,  no intervino personalmente en los enfrentamientos con los aborígenes) y se recuperaron más de 650 cautivos.-

Rosas, además de jefe de la columna de la izquierda, también  planificó  la campaña de las otras dos columnas.-

Como premio, la legislatura porteña, le regaló  el 6 de junio del año 1834, la isla de Chóele Choel, que este no aceptó (al retirarse Pacheco, la isla fue ocupada nuevamente por los aborígenes), ACEPTANDO EN SU CAMBIO 60 LEGUAS DE CAMPO A SU ELECCIÓN EN LA PROVINCIA DE Buenos Aires.-.-

Posteriormente, en 1841, la Legislatura de Buenos Aires,  lo designó “Héroe del Desierto”.-

En los argumentos para concederle este título, sostiene la resolución que por su  actuación “fue liberada nuestra campaña, exterminando más de Veinte mil belicosos indios”, hecho y número exagerado y falso como ya hemos visto.-

En efecto, terminada la campaña eficiente y necesaria de Rosas, como no se entró a la provincia de Neuquén, donde buscaron refugio los indígenas perseguidos por las tropas, al retirarse estas retomaron  las tierras de nuestro mal denominado desierto,  permaneciendo  las mismas en poder de los indios trasandinos  hasta la campaña de ocupación del General Julio Argentino Roca realizada 46 años después.-

Roca fue quien recupero estas tierras para el pleno dominio de la nación.-

Los Araucanos, ahora denominados Mapuches, entraron nuevamente  a nuestro país después de 1885, es decir del término de la campaña de los Andes del General Villegas, cruzando pacíficamente la cordillera, procedentes de Chile, donde sólo tenían en el Arauco usufructo de pequeños minifundios que con el correr del tiempo les resultaron insuficientes para cubrir sus necesidades.

A principios del  siglo XX (1910), como bien dicen  Outes y Bruch en su libro “Los aborígenes en la República Argentina”, no pasaban en nuestro país de algunos centenares.-

Hoy se estiman en muchos miles de araucanos mestizados o seudo araucanos, con motivo de la gran cantidad que llegó a nuestro país  el  pasado siglo veinte, mayoritariamente después del año 1950, es decir en las últimas décadas.-

La causa de esta nueva masiva migración de debe a que después de que Roca aseguro el Sur para la Argentina, en forma simultánea, Chile ocupó el Arauco (1883).-

Lo ocurrido desde entonces lo explica claramente Horacio Zapater en su opúsculo “Notas de viaje por el país araucano“, publicado en Mendoza en 1955.-

Dice este autor: “Los araucanos en Chile, han adquirido actualmente plena noción de los valores económicos que rigen nuestra civilización.- La familia araucana se caracteriza por ser muy numerosa.- El término medio de hijos por familia es de seis o siete. Los mapuches alcanzan este alto índice de natalidad, a pesar de su deficiente nivel económico y educacional (sic)”

Y añade: “Después de la pacificación, el gobierno chileno dispuso el reparto de enormes extensiones de tierra sureñas entre los mapuches.- Pero aconteció que esta generosa disposición no se cumplió totalmente.- Se concedió a los indígenas parcelas menores que las dispuestas y las que restaban se remataron y fueron compradas por “pioners” de estas regiones, a precios ínfimos.-  Así se fueron formando latifundios.-

Dado que en ese entonces la peste y el cólera diezmaban a los aborígenes –añade-,  se llegó a creer en su próxima extinción y que nunca se plantearía para ellos el problema de la falta de tierras. -Pero aconteció justamente lo contrario.- La población indígena en lugar de tender a extinguirse, aumentó considerablemente. Las tierras se subdividieron y en la actualidad (año 1953) se presenta para el indígena el problema del minifundio” (sic).-

Primero para escapar de la presión de la conquista del Arauco y posteriormente por los motivos referidos, los Araucanos  cruzaron nuevamente la frontera de los Andes,  esta vez en paz, y se radicaron en nuestro país, donde al iniciarse los movimientos indigenistas en América del Sur, pasaron a reclamar desde la última década del siglo XX, tierras que no les corresponden, por no ser un pueblo originario argentino y además de usurpar campos ajenos, presionando últimamente  con grupos guerrilleros armados, como el RAM.-

Quiero terminar rindiendo mi homenaje al Gral. Julio Argentino Roca, recordando que mañana,  19  de octubre, se cumple el 103 aniversario de su muerte.- Fue el hombre que ocupó para la patria la mitad de su superficie actual.-

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Actos de homenaje a roca en el 104 aniversario de su fallecimiento.

ROCA A TRAVÉS DE LAS MARCHAS MILITARES. Lugar: Círculo Militar, Santa Fe 750. Fecha 18 de setiembre. Hora:18.30. Ejecución: Banda del Colegio Militar de la Nación y Coro del Círculo Militar.

CONFERENCIA SOBRE EL 120 ANIVERSARIO DE LA SEGUNDA PRESIDENCIA DE ROCA. Lugar: Legislatura Porteña, Salón Montevideo, Perú 160. Fecha: 9 de octubre. Hora: 18.00. Expositor: Dr. Rosendo Fraga y Lucas Calzoni.

CONFERENCIA SOBRE ROCA EN EL ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN. Lugar: Archivo General de la Nación, Leandro N. Alem 246. Fecha; 17 de octubre. Hora: 17.00 Expositores: Dr. Rosendo Fraga y Nicolás Pasaman.

OFRENDA FLORAL E HIMNO NACIONAL FRENTE AL MONUMENTO A ROCA. Lugar: monumento a Roca en Diagonal Sur y Defensa. Fecha: 19 de octubre. Hora: 07.30.

HOMENAJE A ROCA FRENTE A SU TUMBA EN LA RECOLETA. Lugar Bóveda de la familia Roca en el Cementerio de la Recoleta. Fecha 19 de octubre. Hora: 11.00. Orador: Ricardo Balestra.

CONFERENCIA SOBRE ROCA EN SU ANIVERSARIO. Lugar: Museo Roca, Vicente López 2220. Hora 19.00.  Fecha 19 de octubre. Orador: Ministro de Educación, Ciencia y Cultura, Eduardo Finochiaro

ROCA A 120 AÑOS DE LA PRESIDENCIA REFORMISTA. Lugar: Jockey Club, Cerrito 1446. Fecha: 24 de octubre. Hora: 19.00. Expositor: Dr. Rosendo Fraga.

ROCA A TRAVÉS DE LAS MARCHAS MILITARES. Lugar: Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, Anexo de la Cámara de Senadores, calle 7 esquina 49. Fecha: 26 de octubre. Hora 19.00. Ejecuta: Banda Paso de los Andes y Coro del Regimiento 7 de Infantería Mecanizado “Coronel Conde”.

FECHAS A DETERMINAR:

COLOCACIÓN DE OFRENDA FLORAL EN EL MONUMENTO A LA CAMPAÑA DEL DESIERTO. Organización: Comando de la Brigada de Infantería de Montaña VI y filial Neuquén del Instituto Roca.  Lugar: dicho monumento en Choele-Choel, Neuquén.

ACTO A ROCA EN LA ESCUELA QUE LLEVA SU NOMBRE. Lugar: Escuela Presidente Roca, Libertad (CABA).

ACTO A ROCA. Lugar: salón Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados de la Nación.

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