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OPINIÓN, TEXTOS DE CONFERENCIAS

TEXTOS DE CONFERENCIAS: Roca y las relaciones con Brasil, por Jorge Olarte (Club Francés, 26/11/2014)

Texto de la disertación de Jorge Olarte en la conferencia “Roca y las Relaciones con Chile y Brasil”, organizado por el Club Francés (Rodríguez Peña 1832, CABA) el miércoles 26 de noviembre a las 19 hs.

Las visitas de Roca a los Estados Unidos del Brasil
Exposición de Jorge Olarte

LA PRIMERA VISITA – AGOSTO DE 1899

A fin de quebrar el peligroso entendimento que mantenían los Estados Unidos del Brasil y la República de Chile desde hacia varias décadas en detrimento de nuestro país por cuestiones limítrofes, el presidente argentino, General Julio Argentino Roca provocó un encuentro en el Estrecho de Magallanes con el presidente Federico Errázuriz Echaurren, el que tuvo lugar el 15 de febrero de 1899.

Invitado a pernoctar en Punta Arenas, pudo hablar largo tiempo con su par chileno y sabiendo que la carrera armamentista había llevado al derrumbre de la conversión metálica de Chile en 1898, debiendose emitir billetes fiscales de curso forzoso, supo sacar provecho de esa debilidad económica chilena y le manifestó que debían llegar a un rápido entendimiento para lograr la felicidad de los pueblos que en paz querían trabajar, progresar y no destinar gran parte de su presupusto em comprar armamentos.

Su par chileno, le respondió con inusitada franqueza, afirmativamente, y así fue que llegaron a un rápido entenimiento que permitió reanudar las tareas de demarcación de la frontera.

Como un gesto de buena vecindad entre las partes, se acordó que la fragata “Sarmiento” navegaría escoltando al presidente Errázuriz hasta Valparaíso y el crucero “Zenteno” de la marina chilena, haría lo propio con Roca hasta Buenos Aires.

Cuando no se habían acallado los ecos de la exitosa entrevista por los diários argentinos, mientras que sus pares chilenos la consideraban una humillante derrota, Roca no se conformó y volvió a sorprender a propios y extraños al anunciar que visitaría los Estados Unidos del Brasil para entrevistarse con el presidente Manuel Ferraz de Campos Salles.

La noticia causó sensación, nunca un mandatario argentino había visitado ese país; la diplomacia brasileña, una de las mejores del mundo, no lograba comprender los motivos: estaban perplejos.

Roca zarpó de Buenos Aires el 4 de agosto de 1899 en el acorazado “San Martín”, escoltado por los cruceros “Buenos Aires” y “Patria”, junto a ministros, legisladores, jefes militares y navales.

El 8 de agosto, en horas de la mañana, nuestra escuadrilla ingresaban a la bahía de Guanabara, donce el primer mandatário fue recibido por el presidente Campos Salles, que en un gesto de caballerosidad, lo esperaba a bordo del acorazado “Riachuelo”, surto en esas aguas.

Desde esa nave fue despachada una lancha al “San Martín” para trasladar al Teniente General Julio Argentino Roca, quien de uniforme de gala pasó al “Riachuelo”, le presentó sus respetos.

Roca fue agasajado en Río de Janeiro y en Petrópolis de un modo pocas veces recordado; por supuesto que estaba muy feliz por el recibimiento dispensado, pero más lo estaba por las consecuencias que el mismo treaería al gobierno chileno, pues conociendo perfectamente la muy particular relación que habían tenido durante décadas Chile y Brasil en contra de Argentina, sabía que el estrechar vínculos con los brasileños, los descolocaba y estaban muy preocupados, ya que sus analistas no podían explicar los motivos del viaje, los que en realidad, nunca existieron.

Roca supo sacar una gran ventaja de su pasado militar, ya que por haber luchado de manera por demás destacada en la “Guerra del Paraguay”, era respetado por los altos mandos del Ejército Brasileño, pues muchos de ellos le habían conocido y lo trataron como a un viejo camarada y ese trato preferencial resulto muy útil a los fines de la misión.

Como era un hombre muy educado y simpático, a poco desembarcar en Río de Janeiro, se puede decir que “conquistó” las ciudad y a través de los periódicos, a todo el Brasil.

Se entabló entre los mandatarios una corriente de franca amistada que hizo aventar el resquemor que tenían por su visita y así, a poco de llegar se transformó en un querido “carioca”: cuando era reconocido por el público, era aclamado y se vivaba su nombre y el de nuestro país con sinceras muestra de afecto.

Si nos atenemos a los resultados eminentemente prácticos de esa visita, se debería decir que no se logró nada destacable, solo algunos pequeños avances en la relación bilateral, los mismos que bien podrían haber logrado los embajadores de ambos países sin necesidad de efectuar ese viaje.

El 18 de agosto de 1899 al alejarse su barco de la capital brasileña Roca estaba por demás satisfecho, dejaba allí a un presidente amigo que, fuera de todo protocolo, como muestra de afecto personal, le había regalado una palmera para que Roca la plantara en su casa en Buenos Aires.

Su “jugada” diplomática había dado los frutos buscados, con una visita de cortesía había logrado diluir un eventual segundo frente y frenar una posible acercamiento brasileño con Chile, porque esa fue la verdadera razón de su viaje al Brasil, ya que el mismo tuvo un claro objetivo geopolítico:

“El hábil Roca sabía que no iba a sacar nada del Brasil, cuya cancillería jamás se dejó arrastrar a juegos extraños a los intereses propios, pero al menos dejaba una imagen.

Quedaba por cuenta de los demás averiguar si detrás de la visita protocolar había una alianza en ciernes.

Y la imágen buscada se completó en octubre de 1900 cuando el presidente Campos Salles visitó Buenos Aires.

No hubo pactos, pero sí un apreciable acercamiento que cerraba la posibilidad de un eventual segundo frente.

Por de pronto, el furioso belicismo de la prensa chilena bajó el tono”. [1]

El 21 de agosto de 1899, en viaje de regreso a nuestro país, invitado por el gobierno uruguayo, desembarcó en la ciudad de Montevideo, donde se le brindó una cálida recepción.

En octubre de ese año, de acuerdo a lo convenido, devolvió la visita de cortesía del presidente Manuel Ferraz de Campos Salles, cuya recepción en Buenos Aires fue apoteótica; apenas se reeencontraron, se abrazaron, el ilustre visitante expresó que “…serán comunes nuestros esfuerzos en beneficio de la paz”.

Picaramente, al terminar su discurso, un tanto informalmente, le “inquirió” a Roca si la palmera se había aclimatado bien y éste, comprendiendo la real intención de la pregunta, le contestó que la había plantado en el jardín de su casa y que gustoso lo esperaba para que la viese, lo que se concreto a los pocos días, rompiéndose así el acartonado protocolo.

De ese modo, luego de observar que la palmera – “motivo real” de la visita a su casa -, estaba bien, pudieron hablar a solas, como dos viejos y sinceros amigos, de las relaciones bilaterales, de Sudamérica, de los avances estadounideses en el Caribe – lo que Roca sabía le preocupaba mucho al Brasil -, de la situación europea y la mundial en general.

Tal como ocurrió en Río de Janeiro con el presidente argentino, General Julio Argentino Roca, los porteños le dieron al ilustre visitante un espontáneo y muy emotivo reconocimiento que impactó gratamente al presdiente Manuel Ferraz de Campos Salles y a su nutrida comitiva.

En ese sentido, se podría mencionar que el 28 de octubre de 1900 concurrieron a presenciar el “Gran Premio Internacional de Turf” [2], antes del toque de campana, se ejecutaron los himnos nacionales de ambos países y veinte mil espectadores, de pie, descubiertas sus cabezas y mirando al palco donde estaban Roca y Campos Salles entonaron con gran patriotismo el nuestro, escucharon con profundo y silencioso respeto el del Brasil.

Al finalizar prorrumpieron en una impresionante ovación al tiempo que agitaban pañuelos blancos y sus sombreros, vivando al muy emocionado visitante y a su país. [3]

El acercamiento con el Brasil, bien pronto sería muy valorado al producirse el inesperado deceso del presidente chileno Federico Errázuriz Echaurren el 12 de julio de 1901, ya que producidas las elecciones para reemplazarlo, asumió el doctor Germán Riesco Errázuriz, su sobrino, un prestigioso abogado que asumió el mando el 18 de septiembre de 1901.

Al regresar a Santiago de Chile el ex embajador chileno en Argentina, Joaquín Walker Martínez, ocupó una banca en el Congreso Nacional Chileno obtenida en las últimas elecciones y desde allí, comenzó una muy dura embestida contra el gobierno de Riesco Errázuriz, que excitó nuevamente las pasiones belicistas contra Argentina, pero por primera vez en ochenta años, Brasil no estaba del lado de Chile gracias al accionar del General Julio Argentino Roca, quien así pudo maniobrar con total libertad y arribar a una solución limítrofe altamente beneficiosa para nuestro país.

LA SEGUNDA VISITA – JULIO DE 1912

  1. INTRODUCCION

Antes de pasar a relatar lo acontecido con la segunda vista del Teniente General Julio argentino Roca a los Estados Unidos del Brasil, considero necesario efectuar una breve reseña histórica para que nos permita ubicarnos en tiempo y espacio.

2. EL REAL MOTIVO POR EL QUE ROQUE SAENZ PEÑA DECLINO SU CANDIDATURA A LA PRESIDENCIA DE LA NACION

En enero de 1891 la Unión Cívica, principal fuerza opositora, proclamó la fórmula presidencial Bartolomé Mitre – Bernardo de Irigoyen, mientras que el oficialista Partido Autonomista Nacional quería que volviera a la presidencia el General Julio Argentino Roca.

Considerando que el momento de nuestro país era aún muy delicado por la crisis económica del año anterior, Roca buscó un acuerdo con sus adversarios para evitar que la lucha electoral produjera más divisiones e hiciera peligrar la precaria estabilidad lograda y a tal fin propuso que tanto él como Mitre dieran un paso al costado y proclamaran una fórmula común.

En junio de 1891 se reunieron delegados de ambas partes, arribando a un acuerdo por el que Bartolomé Mitre mantendría su candidatura a presidente y José Evaristo Uriburu, nuestro embajador en Chile, lo sería a la vicepresidencia.

La oposición se dividió, los que no lo vieron mal se denominaron “acuerdistas”, mientras que los que se opusieron terminamentemente, se llamaron “radicales”.

Leandro N. Alem, el dirigente máximo de la ahora llamada Unión Cívica Radical, preparó una conspiración para evitar que el “acuerdismo” triunfara, si bien el gobierno informado a tiempo logró desbaratar la insurrección, al tomarse conocimiento de su intento, Mitre renunció a su candidatura y Roca hizo lo propio a la presidencia del Partido Autonomista Nacional.

Ante esa situación, poco a poco fue ganando cada vez más adeptos la figura de Roque Sáenz Peña, un jóven político que al considerar una guerra injusta la que Chile llevó contra Bolivia y Perú desde 1879 a 1883, se alistó como voluntario en el Ejército Peruano, donde con el grado de Teniente Coronel, luchó en forma destacada en el combate del Morro de Arica. [4]

Parecía que a ese joven, héroe de guerra, figura romántica querida y respetada por todos, Roca no podría opacarlo y que había perdido la iniciativa política por primera vez en su vida.

Pero esto fue una apreciación errónea pues el “Zorro” [5] logró al poco tiempo que Roque Saénz Peña retirara su candidatura, convenciendo a a un prestigioso jurista para que se presentase como candidato a las elecciones presidenciales, a fin de evitar que Roque Sáenz Peña pudiera llegar a la primera magistratura, manifestándole que por ser un Oficial del Ejército del Perú, su figura como presidente argentino podía ser contraproducente para nuestros intereses, dada la delicada situación que se vivía nuevamente con la República de Chile por cuestiones limítrofes, la que podía terminar en un conflicto armado

Al hacerse pública la candidatura del doctor Luis Saénz Peña, su hijo Roque declinó la suya, pues él estaba dispuesto a enfrentar a cualquier candidato, incluso al mismísimo Julio Argentino Roca, pero no estaba dispuesto a enfrentar a su padre.

Como es lógico pensar, Roque Saénz Peña guardó un gran recelo hacia Julio Argentino Roca, el inspirador de esa candidatura.

3. DOS LLAMATIVAS AUSENCIAS EN LOS FESTEJOS DEL CENTENARIO

El miércoles 25 de mayo de 1910, se realizó un impresionante desfile militar en la Plaza de Mayo como parte de los festejos con que nustro país celebró el Centenario de la Revolución.

Dicha parada militar logró reunir por primera y única vez a soldados veteranos de la Guerra del Paraguay, de la Campaña del Desierto y las modernizadas fuerzas del Ejército y la Armada Argentina, que luego de las reformas implementadas por el Ministro de Guerra, Coronel Pablo Riccheri, eran la admiración del mundo por el alto nivel profesional alcanzado, además del excelente y moderno armamento que portaban. [6]

La multitud que se dio cita en ese histórico lugar fue tan impresionante que muchos jóvenes se treparon a los árboles de la plaza, expresando el periodista español Miguel Valdeiglesias que viajó con la delegación de su país, expresó que “…se veía gente hasta en las orejas del caballo del general Belgrano”.

La gran afluencia popular se incrementó por la llegada de miles de habitantes del conurbano, pues a fin de facilitar su presencia en Buenos Aires los actos locales se hicieron el día anterior.

El presidente argentino, doctor José Figueroa Alcorta, acompañado de la Infanta Isabel de Borbón, el presidente Pedro Montt Montt y otras altas autoridades extranjeras, colocó en la Plaza del Congreso la piedra fundamental del “Monumento a la Revolución”; posteriormente se desplazaron a la Catedral para participar del Tedeum que ofició el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Mariano Espinosa; a su finalozación, se desplazaron en medio de vítores, hasta el palco erigido frente a la Casa Rosada para contemplar el desfile militar.

A las dos de la tarde, montado en un brioso corcel el Ministro de Guerra, Teniente General Eduardo Racedo solicitó al primer mandatario argentino la autorización para dar comienzo el desplazamiento de las tropas.

Obtenida la venia correspondiente, un clarín ordenó “¡Atención!” a los 12.000 soldados y de inmediato comenzó el marcial desplazamiento de esa fuerza internacional, pues además de tropas argentinas, participaron delegaciones militares alemanas, austriacas, chilenas, españolas, estadounidenses, francesas, holandesas, italianas, portuguesas y uruguayas, que dieron un colorido especial a los festejos, siendo acompañado su desplazamiento por las marchas que ejecutaron las bandas militares, sobresaliendo la “Marcha de San Lorenzo” [7] que fue coreada enentusiastamente por la multitud.

Los Estados Unidos del Brasil no envió una delegación militar ni naval, siendo representado por su embajador y el personal de esa legación y la República de Bolivia no participó por haber cortado relaciones diplomáticas con Argentina [8], si bien esto aparentemente no estaba relacionado, en realidad obedecían a la misma causal.

II. LA DELICADA SITUACION CON LOS ESTADOS UNIDOS DEL BRASIL

  1. EL CANCILLER RIO BRANCO GENERA UNA DELICADA CRISIS

Como resultado del “Abrazo del Estrecho de Magallanes”, que puso fin a una carrera armamentista entre Argentina y Chile, se firmaron el 28 de mayo de 1902 los denominados “Pactos de Mayo” [9], que fue la primera reducción de armamento naval de la historia mundial.

El Canciller brasileño José María da Silva Paranhos, Barón de Río Branco, nombrado en ese cargo por el presidente Alfonso Pena (1906-1909), consideró que esa limitación bilateral era una excelente oportunidad para sepultar la política de “buena vecindad” con Argentina inaugurada por los presidentes Julio Argentino Roca y Manuel Ferradas de Campos Salles a raíz de la sorpresiva visita del primero de los nombrados al Brasil en agosto de 1899 y la posterior del primer mandatario brasileño a la Argentina en 1900.

Río Branco consideró que si movía bien las piezas en el tablero geopolítico sudamericano, impondría la hegemocía brasileña en la región sin gran dificultad en detrimento de Argentina.

Su primer movimiento fue anunciar un muy significativo rearme naval, que la transformaría en la primera potencia sudamericana y así fue que en 1904 informó que se había ordenado la construcción en astilleros estadounidenses de tres poderosos acorazados el “Minas Gerais”, el “Sao Paulo” – los primeros en ser entregados – y el “Río de Janeiro”.

El anuncio de esse reequipamiento naval descolocacó a nuesro país, al que solo le quedaban dos caminos a seguir:

  1. Denunciar esos “Pactos de Mayo” y comenzar una carrera armamentista con Brasil, a la que bien pronto se le sumaria otra con Chile que, sintiéndose traicionado por el proceder argentino, reiniciaría la compra de naves de guerra.

De proceder de ese modo Argentina volvía a quedar amenazada – como lo estuvo durante décadas -, en medio de dos países que durante esos tiempos habían obrado como los mejores aliados por las diversos conflcitos fronterizos que con ellos habíamos mantenido.

  1. Respetar los “Pactos de Mayo” con Chile y aceptaba resignadamente la supremacía naval del Brasil, que era el primer paso, para hacer lo propio en todos los órdenes sudamericanos.

Cualquiera fuese el camino que siguiera nuestro país, Brasil, bajo la dirigencia de Río Branco, emergería como el claro vencedor de la porfía.

AS este hombre, para cumplir sus mesiánicos planes, poco le importó la grave situación social interna de su país, en donde se temía que se repitiera otro grave conflicto como el de la “Revuelta de la Vacuna Antivariólica” [10] que estalló en Rio de Janeiro cuando la población carioca más pobre, agredió a los médicos y enfermeras que pretendieron cumplir con su deber, creyendo que en vez de curarlos, querían matarlos.

Dicha revuelta, que costó muchas vidas, se generó cuando la población expulsada de sus viviendas por las obras de urbanización efectuadas en esa ciudad, fueron desplazados por la fuerza a los cerros – “morros” – que la circundaban, naciendo así las “favelas”, paupérrimas viviendas confeccionadas con los sobrantes de esas demoliciones.

Rio Branco gozaba de un gran predicamento en la población brasileña por su triunfo en la delimitación de la frontera del territorio de Misiones con nuestro país, continuó adelante con sus planes, pese a saber que la economía de su país no estaba pasando por su mejor momento y por ende, diversos conflictos sociales podrían estallar en cualquier momento.

El inesperado rearme naval brasileño, descolocó a nuestro gobierno, que acertadamente lo consideró como un peligro real y concreto para la seguridad de la República Argentina.

Por orden del presidente Figueroa Alcorta, nuestro canciller Estanislao S. Zevallos inició gestiones diplomáticas ante el gobierno brasileño para equilibrar la delicada cuestión. [11]

Este parecer, no fue compartido por todos los sectores políticos argentinos, pues entre otros, los generales Bartolomé Mitre y Julio Argentino Roca, así como el doctor Bernardo de Irigoyen, aceptaron las explicaciones dadas por el Brasil en el sentido que su rearme naval obedecía a la necesidad que tenía de cuidar su extenso litoral marítimo, en especial en la región norte, por el avance estadounidense en el Caribe.

Al morir en 1909 el presidente brasileño Alfonso Pena en ejercicio del cargo, asumió el poder Nilo Peçanha su vicepresidente, un abogado mulato, hombre sin carácter, que había integrado la fórmula presidencial para evitar una fractura del partido gobernante, pues nadie pensaba que desempeñaría ningún papel relevante en el gobierno brasileño.

Peçanha “reinó pero no gobernó”, permitiendo que en los hechos aumentase el poder del ambicioso Rio Branco, lo que causó profunda preocupación en nuestro país.

2. EL DESVASTADOR TERREMOTO DE 1906 EN VALPARAISO

Cuando todo parecía indicar que la bien pensada maniobra del caciller brasileño cosecharía sus frutos, un hecho de la naturaleza los trastocaría definitivamente.

Aconteció que un devastador terremoto de 8.6 en la Escala de Ritcher se abatió en la zona central de Chile en la noche del 16 de agosto de 1906 destruyendo totalmente la ciudad de Valparaiso y afectó seriamente a varias otras, causando la muerte de 3.000 personas y graves daños materiales.

En dicha ciudad, asiento natural de su Armada Chilena, las pérdidas fueron por demás significativa, pues se hundieron varias naves de guerra y se dañaron seriamente otras.

El presidente argentino, doctor José Figueroa Alcorta [12], ordeno el inmediato envio de alimentos, ropas y medicinas, actitud solidaria que fue muy valorada por el pueblo y gobierno chileno generando, luego de tantas décadas de desconfianza, una ola de simpatía hacia nuestro país.

Esto generó un giro positivo en nuestra relación bilateral, coadyuvando a ello que el canciller argentino Estanislao S. Zevallos y el presidente chileno Pedro Montt Montt eran viejos amigos personales.

Chile había quedado tan afectado economicamente que de la noche a la mañana había dejado de representar una hipótesis de conflicto para nuestro país, como así también había quedado descartado como un eventual aliado militar para el Brasil, como deseaba Rio Branco si nuestro país denunciaba los “Pactos de Mayo”.

Por ese motivo, resultó relativamente sencillo llegar a un rápido entendimiento con Chile sobre el espinoso tema del rearme naval brasileño y así fue que ambos países adoptaron una postura y accionar común frente a los sueños hegemónicos del canciller Rio Branco.

El gobierno chileno a fines de 1907 solicitó al Brasil que nos vendiera la mitad de los destructores que había adquirido, garantizando Chile que Argentina lo haría al solo efecto de mantener el equilibrio entre los dos países más grandes de Sudamerica.

Rio Branco, totalmente sorprendido del giro impensado de los acontecimientos, rechazó la propuesta chilena de malas maneras, generando con ello la enemistad de ese país que desnudó la fría maniobra que este mesiánico sujeto había pensado.

3. EL ENFRENTAMIENTO DE LOS CANCILLERES ZEBALLOS Y RIO BRANCO

Temeroso que nuestra amistad con Chile pudiera generar una alianza contra Brasil, es decir todo lo contrario a lo que él había planeado -, Rio Branco desplegó una ofensiva diplomática sobre el resto de los países sudamericanos para fortalecer su posición en contra de Argentina.

Si bien no tuvo un gran éxito en cantidad, si lo tuvo en la calidad geopolítica, ya que Brasil logró el apoyo del Uruguay [13], lo que resultaba muy importante desde el punto de vista estratégico pues por su ubicación geográfica, ante un eventual conflicto armado con Argentina, el territorio uruguayo resultaba por demás importante para los planes bélicos de Rio Branco.

Nuestro país por su parte, sumó el apoyo de Bolivia y al Paraguay.

Mientras ese clima enrarecido en las relaciones argentino/brasileñas era inocultable y se incrementaba, en forma por demás sospechosa, en febrero de 1908 apareció en Brasil un folleto denominado “Correndo o veo”, en el que se reproducía un supuesto discurso que habría pronunciado Estanislao S. Zevallos de 1906, en el que hacía expresaba que el objetivo de la política exterior brasileña era lograr el dominio de Sudamerica.

Si bien Zevallos desmintió energicamente esa especie, todo fue inútil, pues esa excelente “operación de velo y engaño” brasileña comenzó a dar sus frutos en nuestro país.

En junio de 1908 “La Nación” de Buenos Aires, asestó el golpe definitivo a la continuidad de Estanislao S. Zevallos en el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores, al publicar que éste había propuesto una gran movilización militar para contrarrestar una muy probable ofensiva militar brasileña sobre nuestro país.

Bartolomé Mitre (h), con la misma línea de pensamiento que su padre, fallecido en 1906, lo publicó porque creía que Zevallos debía ser removido del cargo, pues sus actitudes nos podían llevar a una guerra.

Tiempo más tarde, sus detractores debieron reconocer que efectuaron una errónea apreciación de la cuestión, e hidalgamente manifestaron que Estanislao Severo Zevallos estuvo acertado en su parecer que su patriótico proceder alertándonos de los planes de Rio Branco, impidió el estallido de la guerra con los Estados Unidos del Brasil.

Si bien el gobierno brasileño nada expresó oficialmente sobre la denuncia periodística efectuada por “La Nación”, la prensa de ese país, que le respondía en un todo a Rio Branco, recogió esa información y al publicarla comenzó una sistemática campaña de desprestigio hacia nuestro canciller y a la Argentina, acusándola de abrigar ideas imperialistas y expansionistas sobre sus vecinos, especialmente el Brasil.

Esas noticias fueron creando un clima de abierta hostilidad hacia nuestro país.

El presidente José Figueroa Alcorta, pese a considerar que era acertada la alarma del Canciller Estanislao S. Zevallos, a fin de distender la grave situación internacional, debió pedirle la renuncia y reemplazarlo por el doctor Victorino de La Plaza, un abogado y políglota muy renombrado en cuestiones diplomáticas, quien se había desempeñado como embajador en Gran Bretaña durante muchos años.

El nuevo canciller argentino se impuso “enfriar” la delicada situación heredada con los Estados Unidos del Brasil.

4. ZEBALLOS DA A CONOCER EL “TELEGRAMA 9”

Al tomar conocimiento del giro que tomaban los acontecimientos, en diciembre de 1908 el Secretario de Estado estadoundienses Elihu Root propuso al Brasil dividir los acorazados con la Argentina – propuesta que un año antes había efectuado el gobierno chileno -, pero el canciller Rio Branco – el hombre que ejercía el verdadero poder brasileño – volvió a responder negativamente a esa posibilidad.

Temiendo que por su salida del gobierno, Rio Branco pudiera pasar a la ofensiva, Estanislao S. Zevallos considerando que tras de la publicación de “Correndo o veo” estaba la mano del canciller brasileño, consideró que era su deber denunciar sus planes expansionistas antes que los mismos pudieran llevarse a la práctica y así fue que en 1909 dio a conocer el denominado “Telegrama 9”.

Según Zevallos, el canciller brasileño lo había enviado al embajador brasileño en Chile, expresándole que la política exterior del Brasil debía tender a lograr aislarnos del resto de los países sudamericanos para imponernos sus condiciones y transformarse así en la primer potencia sudamericana.

Zevallos explicó que durante su gestión como canciller argentino, se había logrado interceptar y descifrar el “Telegrama 9”, como así también otros mensajes de Rio Branco, pero que ahora dada su condición de simple ciudadano, no tenía porque seguir ocultando esa información que demostraba, fuera de toda duda, los mesiánico planes del canciller brasileño.

El gobierno carioca refutó como falso ese telegrama y expresó su profundo desagrado por lo que consideró una afrenta, en la figura de su canciller, al Brasil.

La situación era de una inusitada gravedad, pues si bien Estanislao S. Zevallos no ocupaba ningún cargo oficial, tampoco podía ser considerado “un ciudadano común”, sino que por haber sido el reciente canciller argentino, su actitud resultaba “diplomáticamente” hablando, poco menos que inaceptable.

Argentina, por ese motivo se vió frente a una gran encrucijada, a saber:

De acuerdo al derecho internacional público, nuestro país debería disculparse con el Brasil, pues de no hacerlo, daba a entender que suscribía ese verdadero desaire efectuado por el ex canciller Estanislao S. Zevallos, lo que podía llevarnos a cortar relaciones diplomáticas y aún, a la guerra com los Estados Unidos del Brasil.

Si les daba las disculpas del caso, no solo se desacreditaba a Estanislao S. Zevallos – a la sazón un simple ciudadano -, sino que también se lo hacía con el presidente José Figueroa Alcorta, quien lo había respaldado durante toda su gestión como canciller.

Por eso el canciller Victorino de La Plaza habilmente…no hizo nada.

No dió ningún tipo de explicaciones y/o satisfacciones a Brasil, tratando muy friamente a su embajador Domicio da Gama, quien manifestaba un sentimiento antiargentino muy conocido.

En forma por demás “curiosa”, es digno de mencionar que el gobierno brasileño nunca exigió una disculpa oficial de nuestro país por lo publicado por Estanislao S. Zevallos.

Y eso no deja de llamar la antención si se considera que Zevallos había ofendido publicamente en forma grave al canciller Rio Branco y en su figura al Brasil, cuya política internacional se caracterizó desde siempre por no dejar nunca una cuestión diplomática por la mitad.

Por lo tanto, el silencio de ese gobierno, resultó por demás llamativo.

En Brasil, al tomarse conocimiento de la publicación de un documento secreto descifrado con gran habilidad por nuestra Cancillería, con la muy probable colaboración de criptógrafos de nuestro Ejército y Armada – que eran reputados por sus pares como excelentes profesionales -, hicieron temer que ese no fuera el único documento descifrado y de ser cierta esa posibilidad, no podían imaginarse que es lo el gobierno argentino sabía de sus planes.

Todo esto aumentó la resistencia a la figura de Rio Branco y así fue que importantes sectores castrenses brasileños que no compartían los sueños imperiales de su canciller – a quien despectiva y risueñamente llamaban “Bismarck”aumentaron sus críticas a su persona luego de haber sido publicado ese documento. [14]

5. BRASIL NO PARTICIPA DE LOS FESTEJOS DEL CENTENARIO DE LA REVOLUCION DE MAYO

La delicada situación existente entre ambos países, se reflejó en Mayo de 1910 con la ausencia de contigentes militares y navales brasileños en dichos festejos.

Como esto resultó tan llamativo, por medio de una muy bien lograda “operación de velo y engaño” periodística, se buscó por una lado generar tranquilidad en nuestra población y al mismo tiempo, se envió un sutil mensaje entre líneas al gobierno brasileño – en especial a su canciller – minimizando el hecho con cierto dejo de arrogancia, que no era todo lo veraz que de la lectura de esa nota se infería, pues el poderío de la Armada Brasileña no era en esos momentos algo, precisamente, para tomar en broma.

La lacónica y tendenciosa información precedentemente mencionada, expresaba:

“La ausencia de la Marina Brasileña

Preguntásenos la causa de la no participación del Brasil con ninguna de sus naves en la conmemoración argentina: la ignoramos, pero respondemos con el juicio de un entendido en la materia, según el cual, la marina brasileña no está actualmente en condiciones de actuar en la demostración naval del Río de la Plata, en cuya virtud el gobierno de Río de Janeiro considera más prudente la abstención”. [15]

Si bien la tensión continuó un tiempo más, Rio Branco percatándose que Argentina sabía su juego y comprendiendo que no podría contar con Chile como en otras oportunidades lo había hecho el Brasil para debilitar la posición argentina, dejó pasar el tiempo a la espera de un nuevo escenario favorable.

La asunción al poder de Roque Saénz Peña y Victorino de La Plaza el 12 de octubre de 1910 fue una buena oportunidad para tratar de finalizarar el conflicto, pero el empecinado Río Branco no aceptó las sugerencias de nuestro nuevo gobierno, por lo que se decidió seguir manteniendo “en el congelador” la cuestión.

6. LA MUERTE DEL CANCILLER RIO BRANCO

No sabemos que estaba planificaron el Canciller Rio Branco cuando lo sorprendió la muerte el 10 de febrero de 1912, en pleno carnaval carioca, por lo que la noticia de su desaparición, no tuvo el impacto que él hubiera esperado, seguramente.

Su inesperada desaparición causo gran preocupación em Argentina, pero al nombrar el presidente brasileño Hermes de Fonseca (1910-1914) a Lauro Müller un hombre amigo de nuestro país, como nuevo Canciller, esto fue un gesto de buena voluntad muy bien recibido por Argentina.

III. LA MISION DE PAZ DEL TENIENTE GENERAL JULIO ARGENTINO ROCA A LOS ESTADOS UNIDOS DEL BRASIL

El presidente Roque Saénz Peña comprendió que Brasil abandonaría la “Política de los acorazados” implementadas por el fallecido Rio Branco por el retorno a la “Política del entendimiento”., cuando en un noble y sorpresivo gesto, el mandatário brasileño envió a Buenos Aires como embajador de buena voluntad al ex presidente Manuel Ferradas de Campos Salles. [16]

Por ese motivo, olvidando viejas cuestiones personales, el presidente argentino percatándose que debía “equiparar” el gesto que había tenido el presidente Hermes de Fonseca, convocó a su despacho al Teniente General Julio Argentino Roca, quien con Campos Salles en 1899 habían inaugurado la “Política del entendimiento”.

Al principio, la conversación fue fría y un tanto distante, pero luego de unos incomodos minutos, esos dos hombres que estaban distanciados, se entendieron perfectamente, colaborando a ello la explicación que Roca le dio sobre los verdaderos motivos que lo motivaron a sostener la candidatura de su padre, en detrimento de la suya en 1892, al expresarle que de haber sido electo presidente en ese entonces por sus gloriosos antecedentes como combatiente en el Ejército Peruano durante la “Guerra del Pacífico”[17], ello podia generar una grave problemática con la República de Chile.

Saénz Peña, luego de escucharlo, permaneció callado unos instantes y luego como para cortar el hielo, le respondió que eso ya estaba olvidado y que además su “jugada” le permitió ver a su padre presidente y eso para él, en definitiva, había sido algo muy gratificante.

A continuación en un clima distendido, ambos trataron el tema de la convocatoria y así, hablaron francamente de un tema superior y superador de las pequeñas rencillas humanas: como servir a la Patria.

Roca impuesto de la verdadera situación existente – reconoció hidalgamente que Estanislao Severo Zevallos había tenido razón en su prédica contra Rio Branco, es decir que se había equivocado – y aceptó gustoso la misión de paz encomendada por el presidente argentino Roque Sáenz Peña y así fue nombrado Ministro Extraordinario y Plenipotenciário en el Brasil, a fin de demsotralres que nosotros también queríamos restablecer la concordia entre ambos países y retornar al “entendimiento” que iniciamos en 1899.

El sábado 29 de junio de 1912 Roca partió hacia Río de Janeiro a cumplir en la que sería, su último servicio a la Pátria.

Así reflejó el matutino “La Prensa” lo más importante de la histórica visita:

  1. La Prensa, sábado 29 de junio de 1912.

“En el vapor “Koening Wilhelm II” que sale hoy a las 10 de la mañana de la dársena Norte, embarca el nuevo ministro argentino en el Brasil, Teniente General Julio Argentino Roca. En nombre del Presidente de la República, lo despedirá el Jefe de la Casa Militar, Coronel Martínez Urquiza”.

  1. La Prensa, jueves 4 de Julio de 1912.

LA LEGACION EN EL BRASIL

RECEPCION DEL GENERAL ROCA

RIO DE JANEIRO DE FIESTA – ENTUSIASTA MANIFESTACION POPULAR

Festejos en honor del diplomático argentino – Otras informaciones

En estos ultimos días el telégrafo había venido dándonos cuenta de los preparativos que se realizaban en Río de Janeiro con motivo de la próxima llegada del general Roca, nuevo enviado extraordinario y ministro plenipotenciaro de nuestro país.

Por esas informaciones pudo verse que la recepción del representante argentino daría márgen a un gran acto de confraternidad en el cual participarían por igual el gobierno y el pueblo brasileños. Los telegramas que van a continuación permiten apreciar la magnitud de la demostración de afecto tributado a nuestro país en la persona de su ministro y traen el eco auspicioso de las aclamaciones con que se saludó el paso de aquel por las calles de la capital de la nación vecina.

He aquí lo que nos telegrafía nuestro corresponsal.

– Río de Janeiro, 3 de julio.

La recepción del general Roca ha sido como se preveía fue un acto grandioso, sin que bastara a quitarle brillo la fuerte lluvia que cayó duirante todo el día.

A las 7.30 de la mañana llegó al costado del “Koening Wilhelm II” una lancha conduciendo al personal de la legación argentina y al introductor de diplomáticos señor Barros Moreira, que llevaba la representación del canciller Lauro Muller, para saludar al general Roca.

El ilustre viajero lo recibió en el gran salón del paquete [18], acompañado de su secretario particular don Dionisio Schoo Lastra y del Coronel Artemio Gramajo. Inmediatamente el “Koening Wilhelm II” levó anclas para atracar al sitio en que se había fijado en la dársena, frente a la avenida Rio Branco. Escoltaban al paquete la flotilla del Club de Regatas y numerosas embarcaciones que dieron un hermoso marco a su arribo.

Subió a la nave el del canciller Lauro Muller, quien fue el primero en abrazar al general Roca, haciendo luego la presentación de los ministros, del representante del presidente y del prefecto. Este último saludó al ilustre visitante en nombre de la ciudad de Río de Janeiro.

El presidente del Consejo Municipal hizo en seguida uso de la palabra para saludar y dar la bienvenida al general Roca en nombre del pueblo de Río de Janeiro.

El general Roca agradeció estas salutaciones en breves frases, diciendo que las aceptaba como hechas no a su persona, sino a la nación que tenía la honra de representar ante el gobierno y el pueblo del Brasil.

Se siguió una animada conversación hasta la hora del desembarco. Cuando a las 1020 el general Roca apareció en la cubierta del buque, teniendo a su lado al Ministro de Relaciones (del Brasil), se escuchó una atronadora salva de aplausos de la multitud allí reunida”.

EL DESAPACIBLE CLIMA IMPERANTE EN ESA JORNADA

 

Luego de un viaje normal placentero, el buque alemán arribó a la ciudad de Río de Janeiro el miércoles 3 de julio de 1912.

 

Allí, pese a tratarse de una lluviosa y desapacible jornada, una verdadera multitud – nunca vista según los cronistas cariocas – le tributó una cálida acogida al ilustre visitante.

 

La apoteótica recepción de la que fue objeto el Teniente General Julio Argentino Roca por parte del pueblo y las autoridades brasileñas, fue la mejor demostración de lo cerca que estuvimos de entrar en guerra.

 

  1. La Nación, viernes 5 de Julio de 1912

LA LEGACION EN EL BRASIL

EL GENERAL ROCA EN RIO

CONTINUAN LAS DEMOSTRACIONES

DECLARACIONES DEL SEÑOR MÜLLER

Las demostraciones tributadas al general Roca el miércoles a su llegada a Río de Janeiro, continuaron ayer con el mismo calor y la misma espontaneidad, afirmado el auspicioso significado de la entusiasta recepción hacha al ministro argentino.

De ello informa nuestro corresponsal en el telegrama que sigue:

Río de Janeiro, 4 de julio.

Perduran aún los ecos de la grandiosa recepción hecha ayer por el pueblo fluminense al teniente general Roca, de la que se ocupan hoy extensamente todos los diarios, poniendo de relieve su significado. Anoche el Teniente General Roca pidió a un redactor de “A Imprensa” que significara su gratitud al pueblo brasileño por el homenaje que había tributado en su persona a la Nación Argentina. Invitado por el redactor a escribir de su puño y letra esa nota de agradecimiento el general Roca escribió lo siguiente:

“La espontaneidad y entusiasmo con que me ha recibido hoy el noble y generoso pueblo de Río de Janeiro, me ha conmovido profundamente y me obliga a una eterna gratitud.

Julio A. Roca, Julio 3 de 1912”.

El mismo diario publica la entrevista celebrada por el mismo redactor con el general Roca, quien manifestó que permanecerá en Río de Janeiro tres meses más o menos, o sea el mismo tiempo que ha permanecido el doctor Campos Salles en Buenos Aires.

“Nuestra misión – agregó el general – produjo ya el efecto deseado y no sería mi presencia entre el generoso pueblo fluminense la que pudiera aumentarlo.

La obra ya se ha solidificado.

El Brasil y la República Argentina son dos pueblos hermanos, leales y amigos de digna cordialidad y bienestar para ambos.

La presencia del doctor Campos Salles en la República Argentina y la mía aquí representan esa cordialidad y ese bienestar.

No hay motivo de recelos ni de desinteligencias posibles.

Lo que hubo fue nubes tenues, levísimas de esas que a veces ocultan el sol solo para presentarlo poco después más intenso y más luminoso.

El Brasil y la República Argentina en la disposición sincera en que se encuentran, concurrirán sin prevenciones injustificadas a acentuar más aún si cabe una completa armonía de vistas pues es fácil ver el valor de esa actitud en la relación del papel que ambos países habrán de ocupar en el continente.

El Brasil y la República Argentina, como grandes potencias que son, inspirarán la concordia y la confianza recíproca y la fraternidad entre los demás países sudamericanos, que influenciarán con el progreso y con la paz.

Nada de nuevos pertrechos bélicos, hagamos sacrificios, sí, pero para obras de mayor oportunidad y de más notorios beneficios para todos los pueblos”.

El mismo diario publica una entrevista al canciller Lauro Müller sobre el actual momento de las relaciones brasileño-argentina.

El canciller dijo:

“Me siento muy feliz de ver coronado bajo mi administración la tradición denuestra fuerzas al restablecimiento en ello de la paz tan necesaria para todos”

En la cámara de diputados don Irineo Machado propuso que se levantara la sesión en homenaje al general Roca, oponiéndose los señores Martín Francisco y Luis Osorio, que dijeron que no podía ser grato a un hombre tan laborioso como el general Roca que se suspendiese la labor parlamentaria al solo objeto de tributarle un homenaje, que estaba por lo demás bien patente en todos los pechos brasileños.

El general Roca ha visitado esta mañana la plaza 15 de Noviembre y recorrió la Avenida Río Branco, regresando después al hotel, donde se le preparó un plato de habichuelas, comida nacional, que apreció mucho.

A las 2 de la tarde recibió la visita del señor Gonçalves Pereira, ministro brasileño en el Japón.

A las 5 visitó la legación argentina y esta noche asistirá al teatro Municipal donde se da una velada en su honor.

Entre otros han visitado al general Roca el presidente del Congreso de Jurisconsultos doctor Epitacio Pessoa y el almirante barón de Teffé.

Ha recibido además innumerables cartas, tarjetas y telegramas de los estados y del extranjero.

El doctor Domicio de Gainza le envió un telegrama saludándolo y deseándole grata permanencia en el Brasil.

El general Roca contestó a todos los telegramas, agradeciendo los saludos.

El Club de los Diarios celebró asamblea y por aclamación nombró socio honorario al general Roca.

El celebrado pintor Joao Parreiras tomó los apuntes necesarios para el cuadro que representó la entrada del Roca en Río de Janeiro, que abarcaba toda la ciudad figurando en primer plano el vapor Koening Whilhelm II, que lo condujo desde Buenos Aires.

Los miembros de la comisión del Club de Natación le entregaron un magnífico pergamino pintado al óleo representando una alegoría de la República Argentina y el Brasil.

El diario “A Noite” publicó una fotografía de la corona de bronce que el Teniente General Roca depositó en la tumba del barón de Río Branco, pues como diría más de uno “Lo cortés, no quita lo valiente”.

El miércoles 17 de julio de 1912 el Teniente General Julio Argentino Roca cumplió sesenta y nueve años lejos de su família y amsitades, pero no por ello la misma pasó desapercibida, ya que fue objeto de muchos agasajos por parte de las autoridades brasileñas y saludado por el público en general, que como era costumbre, lo esperaba a la salida del hotel para vitorearlo y saludar su paso agitando sus pañuelos.

Como era una persona simpática, de buen trato y que siempre estaba dispuesto a recibir al periodismo, el Club de los Diarios celebró asamblea y em agradecimiento por esa actitud, por aclamación nombró socio honorario al Teniente General Julio Argentino Roca.

La ciudad de Río de Janeiro nunca había tenido ese tipo de demostraciones con ningún visitante.

El éxito coronó su tarea con creces, pues su presencia superó largamente el efecto buscado y así, se puede decir sin exagerar que Julio Argentino Roca conquistó el Brasil.

Su misión fue calificada como de “…entera satisfacción para el gobierno argentino…”.

ROCA VISITA SAN PABLO

Rio de Janeiro, Agosto 3

El ministro de argentina (Teniente General Julio Argentino Roca) visitará San Pablo por unos días invitado por las autroidades paulistas.

Durante su breve visita, el ilustre visitante recibió grandes y prolongadas muestras de cariños hacia su persona y nuestro país por lo habitantes de la pujante ciudad del sur de los Estados Unidos del Brasil.

ROCA ANUNCIA FIN DE SU MISION DE BUENA VECINDAD

BRASIL

RELACIONES BRASILEÑO – ARGENTINAS

LA REPRESENTACION DIPLOMATICA

RIO DE JANEIRO; Agosto 10.

“A Noite” pregunto al ministro de la Argentina (Teniente General Julio Argentino Roca) si estaba próximo su partida y declaró que se irá a Buenos Aires en la primavera y solamente volverá aquí en un caso imprevisto.

El Brasil dice, dio una gran prueba de amistad a su patria enviando al doctor Campos Salles a la Argentina, y para corresponer se designó a él con la misma misión en el Brasil. Terminó diciendo que se han afirmado cada vez más los lazos de amistad entre ambos pueblos.

Entrevistado el ministro en ésa – Argentina -, doctor Campos Salees, declaró que todo el mundo sabe que no es diplomático de carrera, de modo que su misión en la Argentina se redujo a lo que declaró el diario “Estado de San Pablo”, que retransmití a La Prensa, de modo que está concluída, y no necesitándose su presencia en Buenos Aires, no volverá”. [19]

El Teniente General Julio Argentino Roca al finalizar su exitosa misión diplomática regresó al país el domingo 29 de septiembre de 1912, siendo despedido en el puerto de Rio de Janeiro por una impresionante multitud que espontáneamente se congregó para despedirlo, coreando su nombre y agitando miles de pañuelos blancos para saludar su partida, lo que conmovió vivamente

Al llegar a Buenos Aires se entrevistó con el presidente Roque Sáenz Peña a quien le explicó con lujo de detalle todo lo que había acontecido y a los poços dia, el miércoles 9 de octubre de 1912 presentó su renuncia al cargo diplomático al que había sido nombrado.

Las tratativas dieron sus frutos y asi fue que el canciller argentino José Luis Murature pudo informar a la Cámara de Diputados de la Nación en sesión secreta del miércoles 1ro julio de 1914 que Brasil había desistido de adquirir el tercer acorazado, el “Rio de Janeiro”.

Un año más tarde, la Armada Argentina con la adquisición de los acorazados “Moreno” y “Rivadavia” de 27.500 toneladas de desplazamiento cada uno, recuperó nuevamente la supremacía naval sudamericana.

IV. A MODO DE EPILOGO

LA COPA ROCA

Según la FIFA así nació el torneo de fútbol más antiguo del mundo:

“En un principio, la idea era crear un campeonato para estrechar las relaciones entre Argentina y Brasil.

Pero el torneo imaginado por el General Julio Argentino Roca en enero de 1914 acabó adquiriendo una dimensión mucho mayor: desde su primera edición, en septiembre de aquel mismo año, no solo sirvió como termómetro para decidir cuál de las dos potencias atravesaba un mejor momento, sino que también se convirtió en el símbolo de una de las más apasionantes rivalidades del fútbol mundial”.

Esta información no es veraz en un punto.

No fue el Teniente General Julio Argnetino Roca quien la imaginó, como expresa la Federación Interancional del Fútbol.

Lo real es que en enero de 1914, la Liga Metropolitana de Sports Atléticos del Brasil, en honor al Teniente General Julio Argentino Roca, el gran estadista argentino que alejó la posibilidad de un enfrentamiento armado entre ambos países, solicitó a la Federación Argentina de Fútbol instituir la “Copa Roca” en recuerdo y agradecimiento a su figura.

Aceptada de buena gana la iniciativa por la Federación Argenitna de Football, se acpetó la sugerencia brasileña de disputarla por primera vez en Buenos aires, para contar con la presencia del homenajeado.

FOOTBALL

FEDERACION ARGENTINA DE FOOTBALL

Argentinos contra brasileños

“En el campo de deportes del Club Gimnasia y Esgrima se jugará mañana un interesante encuentro internacional entre un equipo formado por jugadores brasileños de la Liga Metropolitana de Sports Atléticos y otro de la Fedederación Argentina de Football.

Este partido ha despertado mucho interes entre los aficionados, porque por primera vez se les presenta la oportunidad de juzgar un qeuipo brasileño que há demostrado en su país ser poderoso y homogéneo.

El encuentro comenzará a las 2.45 de la tarde”. [20]

FOOTBALL

El internacional de ayer

“En el vapor “Alcántara” que llegó en la mañana de ayer a nuestro puerto, vinieron los jugadores representantes de la Liga Metropolitana de Sports Atléticos deseosos de medir sus habilidades con los representantes de la Federación Argentina y resolver la supremacia en un partido internacional para disputar la “Copa Roca”. [21]

Como el viaje fue muy penoso se acordó disputar ese dia un amistoso – que ganó Argentina 3 a 0 y disputar el primer partido por la “Copa Roca” el domingo 27 de septiembre de 1914.

FOOTBALL

El internacional de hoy

Argentinos contra brasileños

“En la cancha de deportes del Club Gimnasia y Esgrima, en Palermo, se jugará esta tarde, por el trofeo denominado “Copa Roca”, el último partido entre el cuadro representantivo de la la Liga Metropolitana de Sports Atléticos del Brasil y otro formado por jugadores que militan en la Fedederación Argentina de Football.

El encuentro há de resultar sin duda interesante, en razón de que el equipo brasileño ha sido reforzado recientemente, y las mejoras introducidas dieron resultado positivo, pues el jueves último venció facilmente al cuadro de Universitários de Columbia por tres goals contra uno.

El cuadro argentino há sufrido también algunas modificaciones que se reputan favorables, puesto que le darán mayor cohesión al equipo.

El partido dará comienzo a las 2.30 y los cuadros lo formarán los siguientes aficionados:

Argentinos: J.J. Rithner (Porteño); D. Burnasconi y C. Galup Lanús (Estudiantes de La Plata), R. Naón (Estudiantes de La Plata), Ernesto A. Sande (Independiente) y S. Sayanes (Gimnasia y Esgrima); J.J.Lamas, R. Leonardi (Estudiante de la Plata), A. Piaggio, C. Laaguirre (Porteño) y F. Crespo (Tigre).

Brasileños: Marcos Menconca (Fluminense); A. Pindaro y E. Nery (Flamengo), S. Lagreca (San Bento), Rubens Salles y M. Pernambuco (Fluminense), A. Gones, Milton Juniors (Paulietano), L. Bartholomen (Fluminense); Riedenrick (Ipiranga de San Pablo) y A. Silveira (Paulistano).

Dirigirá el encuentro el doctor Alberto Borgerth, delegado de la Liga Metropolitana de Sports Atléticos del Brasil.

Amenizará la fiesta la banda de policía”. [22]

FOOTBALL

Ante un marco impresionante de público y la asistencia de los Ministros de Relaciones Exteriores, de Justicia e Instrucción Pública a nuestros país, así como también de los embajadores plenipotenciarios del Brasil, Uruguay, Chile, Paraguay y Perú y el Presidente de la Liga Uruguaya de Football, se disputó el partido que puso en juego por primera vez a la “Copa Roca”.

El mismo finalizó con la victoria brasileña por 1 a 0, pues:

“…a los 13 minutos obtuvieron el primero y único tanto que les dió el triunfo; Sayanes intento detener a Silveira y lo logro a medias; Salles se posesionó de la pelota y desde una distancia de 15 metros aproximadamente, dirigió un violento tiro bajo que tomó de improviso a Rithener y el primer tanto se produjo entre la sopresa del público que no esperaba por cierto la caída de la valla argentina”.

En el trasncurso del juego, aconteció un gesto de caballerosidad deportiva por parte de un jugador argentino que, en el presente nos parece poco menos que increíble, ya en este triste la gran mayoría de nuestro pueblo, aplaude la “trampa” y la mala intención en el juego:

“…habiendo marcado el jugador Leonardi un tanto pero incurriendo en hand (el juez Alberto Borgerth) dio por válido el goal, pero convencido más tarde por el mismo Leonardi de tal circunstancia y a su pedido anuló el tanto indebidamente marcado…”.[23]

Ese gesto de nobleza, fue saludado con un fuerte aplauso por toda la concurrencia.

Sin más que expresar, lês agradeaco la atención com la que me han escuchado y agradezco a los organizadores de estas patrióticas jornadas, que me hayan permitido permitido participar en el homenaje al Teniente General Julio Argentino Roca, ese verdadero gigante que hace cien años pasó a la inmortalidad, por la puerta grande.

Muchas gracias por vuestra atención.

NOTAS:

[1]   SCENNA, Miguel Angel, Argentina – Chile. El secular diferendo, Segunda Parte, revista Todo es Historia, Nro 44, p. 87, diciembre 1970, Buenos Aires.
[2]   Hoy se denomina “Carlos Pellegini”.
 
[3]   Como recuerdo de su vista, una calle de la ciudad de Buenos Aires fue bautizada con su nombre.
[4] Ese sangriento enfrentamiento se libró el 7 de junio de 1880.
 
[5] Con ese apodo se conoció políticamente al General Julio Argentino Roca.
 
[6] Por la extrema tirantez existente entre nuestro país y el gobierno del Brasil – que podía desembocar en una guerra -, se dio a conocer un significativo aumento del presupuesto militar para 1911:
 
EL PRESUPUESTO DE GUERRA
 
Nueva organización del Ejército
 
AUMENTO DEL EFECTIVO
“El Ministro de Guerra al confeccionar el presupuesto de su departamento para el año próximo, ha introducido en el mismo varias reformas, en lo que se refiere a la composición de los cuerpos de las distintas armas, que, si es aprobado significará de hecho la transformación fundamental de los mismos.
Se ha buscado en ello, según se dice, poner en condiciones a nuestra institución armada de tierra de poder pasar rápidamente al pie de guerra en sus unidades regimentarias, al par que facilitar a los jefes y oficiales la instrucción y manejo de núcleos de tropas de fracciones lo más aproximadas al efectivo real en aquellas condiciones. Así los regimientos de infantería se compondrán, según la nueva organización que se les da en el presupuesto, de tres batallones con dos compañías cada uno, lo que permitirá, siempre según el propósito de la superioridad, de pasar rápidamente al pie de guerra”.
.
LA PRENSA, martes 24 de mayo de 1910, p. 15.
 
[7]  La misma fue compuesta por el mulato Cayetano Alberto Silva, músico uruguayo nacido en Maldonado en 1868.
 
En 1889 viajó a nuestro país, tocando en el Teatro Colón, tiempo después se trasladó a Rosario donde fue nombrado maestro de la Banda del Regimiento 7 de Infantería.
 
En 1898 al ser contratado por la Sociedad Italiana de Venado Tuerto, se afincó allí con su familia y fundó un centro lírico donde enseñó música, escribiendo además la música de las obras teatrales “Canillita” y “Cédulas de San Juan” de Florencio Sánchez, su compatriota y amigo; posteriormente, compuso la música de varias marchas militares, como “Curupaytí”, “Tuyutí”, “Río Negro” y “22 de Julio”.
 
Admirado por la modernización del Ejército Argentino efectuada por el Ministro de Guerra, compuso una marcha que denominó en su honor “Coronel Pablo Ricchieri”, siendo ejecutada por Silva – según la tradición – en violín para arrullar a su pequeña hija en febrero de 1901.
 
Vivamente emocionado por el gesto, Ricchieri le respondió que no podía aceptar que la marcha llevara su nombre pero le rogaba que le cambiara el título por Marcha de San Lorenzo”, que era el único lugar donde el General José de San Martín luchó en territorio argentino y, además, por ser éste el lugar de su nacimiento.
La Marcha de San Lorenzo”, fue estrenada oficialmente al año siguiente en las cercanías del histórico Convento de San Carlos donde se desarrolló el combate de San Lorenzo, causando tan grata impresión que ese mismo día fue designada “Marcha oficial del Ejército Argentino”.
 
Recién en 1907, un vecino y amigo suyo de Venado Tuerto, Carlos Javier Benielli, le agregó la letra que luego sería adaptada para las escuelas.
 
Fue ejecutada el 22 de junio de 1910 durante la coronación del rey Jorge V con la autorización previa solicitada a nuestro país por el gobierno británico; el agregado militar argentino en Gran Bretaña, Coronel Carlos Rayband informó que había sido invitado con el resto de los Agregado Militares Extranjeros destacados en ese país a la ceremonia de presentación del estandarte real al rey Jorge V y en ese momento “…fue gratamente sorprendido al desfilar los regimientos en este gran espectáculo militar, por los acordes de la marcha de San Lorenzo, ejecutada por uno de los cuerpos del ejército británico”
 
Lo mismo ocurrió con Eduardo VIII en 1936 y al ser coronada la reina Isabel, actual soberana británica, en 1952.
 
El Ejercito Argentino, como muestra de amistad la intercambio con el Ejercito Alemán, quien nos permitió tocar su marcha “Viejos Camaradas” ó “Alten Kameraden”; por ese motivo no resultó extraño que fuese tocada por los alemanes al desfilar por el Arco del Triunfo en junio de 1940 al entrar triunfantes en París.
 
Cuatro años más tarde, como desagravio a esa jornada, el comandante aliado, General Dwight David Einsenhower la hizo ejecutar al ingresar triunfalmente el Ejército Aliado que liberó la capital francesa.
 
La Marcha de San Lorenzo”, bien pronto comenzó a ser conocida en todo el mundo, considerada una de las cinco mejores partituras militares de la historia ha sido incorporada al repertorio de bandas militares de Alemania, Gran Bretaña, Uruguay, Brasil y Polonia, entre otros países.
 
Habitualmente se la ejecuta en los cambios de guardia del palacio de Buckinghan, siendo suspendida en 1982 mientras duró la Guerra de las Malvinas.
 
Cayetano Silva murió en 1920 muy pobre, pues había vendido sus derechos de autor apremiado por problemas económicos a un editor porteño; en 1997 sus restos fueron trasladados al Cementerio Municipal de Venado Tuerto.
 
[8]  Bolivia y Peru por un tratado suscripto el 30 de diciembre de 1902 se comprometieron a someter todos sus diferendos limítrofes al arbitraje del presidente argentino, acordando en 1904 someter una disputa territorial a la decisión arbitral del presidente Manuel Quintana, fijándose el plazo de dos años para presentar las pruebas al árbitro.
 
Fallecido Quintana en marzo de 1906, pasó a ocupar sus funciones el doctor José Figueroa Alcorta quien de ese modo se transformó en el nuevo árbitro de la litis; curiosamente, cuando las relaciones diplomáticas entre Argentina y Brasil se encontraban en su punto más delicado, tuvo lugar un hecho impensado, insólito, que provocaría la ruptura de relaciones diplomáticas con Bolivia, alterando el equilibrio existente en esos momentos.
 
Aconteció que cuando faltaban pocos días para que el presidente argentino emitiera su fallo, el 6 de julio de 1909, el embajador boliviano ante nuestro gobierno, José María Escalier, presentó una nota a nuestra Cancillería solicitando suspender la entrega del fallo arbitral, a fin que se pudiera realizar una inspección ocular en la zona del litigio.
 
El canciller Victorino de La Plaza, consideró improcedente el pedido boliviano y por nota del 8 de julio la rechazó de plano manifestando que el plazo para presentar pruebas y/o alegatos habia expirado hacia mucho tiempo.
 
Ante esa respuesta, el embajador boliviano no asistió al otro día, 9 de julio de 1909, a la ceremonia de entrega del laudo, a la que si lo hizo el embajador peruano.
 
Al enterarse de los alcances del mismo, en Bolivia se efectuaron manifestaciones contrarias a nuestro país y al presidente Figueroa Alcorta, llegándose a apredrear nuestra embajada y atacar nuestros consulados, sin que la policia hiciera nada para evitar esos desmanes.
Nuestro embajador en La Paz, doctor Baldomero Fonseca reclamó infructuosamente por estos hechos vandálicos y si bien se le respondió que se lamentaban los mismos, poco o nada se hizo para evitar su repetición.
 
La situación se agravó cuando el presidente boliviano Ismael Montes envió una circular a todo su país expresando que laudo arbitral era “…de una completa parcialidad contra nosotros, importando una desgracia nacional”.
 
Al comprobar nuestro gobierno la veracidad del mismo, el 20 de julio de 1909 se le ordenó a nuestro representante diplomático en Bolivia que en el plazo de veinticuatro horas abandonase ese país y ese mismo día, se le comunicó al embajador boliviano la resolución adptada, del siguiente modo:
 
“…en presencia de estos hechos que constituyen una conducta tan inexplicable, este gobierno no encuentra compatible con su dignidad continuar manteniendo relaciones amistosas con el gobierno de Bolivia, y ha ordenado en consecuencia, con esta fecha, el retiro de su Ministro en La Paz, e intima a vuestra excelencia a salir del territorio dentro del término de veinticuatro horas, a contar desde la entrega de esta nota.
 
Autoridades de policía acompañarán a vuestra excelencia a dejar el país”.
 
Las autoridades argentinas consideraron que el enfrentamiento con Bolivia, fue provocado intencionalmente por el canciller brasileño, Barón de Rio Branco, a fin de quebrar nuestro previo entendimiento con ese país.
 
Negociaciones llevadas a cabo posteriormente entre las partes permitieron limar asperezas y así fue que se firmó en Buenos Aires, el 13 de diciembre de 1910, un protocolo entre representantes diplomáticos nombrados al efecto, que en su parte medular expresaba:
 
“Que el gobierno de Bolivia reconoce la sinceridad y el espíritu de rectitud del presidente de la Nación Argentina, al pronunciar en calidad de árbitro entre Bolivia y Perú, el laudo del 9 de julio de 1909…”
 
Considerado que con el mismo se había lavado del honor de nuestra Patria y de la figura del doctor José Figueroa Alcorta, el presidente Roque Sáenz Peña su sucesor en el cargo, declaró restablecidas las relaciones diplomáticas con Bolivia el 9 de enero de 1911.
 
[9]   Nuestro gobierno con el acuerdo del gobierno británico que oficiaba de mediador en cumplimiento de los “Pactos de Mayo” (a) vendió los acorazados “Moreno” y “Rivadavia” que se habían construido en el astillero italiano “Ansaldo” al Imperio del Japón que estaba por entrar en guerra con Rusia.
 
Desde Italia, las naves navegaron hacia Japón con oficiales navales italianos y tripulación japonesa que se familiarizaba con su manejo, al llegar a destino fueron rebautizadas, el “Moreno” fue llamado “Nisshin” – “Japón Adelante” y el “Rivadavia” pasó a ser el “Kasuga” – “Sol de Primavera”.
 
Debe mencionarse que el gobierno argentino presidido por el Tenietne General Julio Argentino Roca procedió a vender dichas naves al mismo precio que las había pagado, es decir sin obtener ninguna ventaja económica aprovechándose de la imperiosa necesidad de Japón de contar con dichos acorazados.
 
El gobierno japonés al Capitán de Navío Manuel Domecq García, quien se había desempeñado con Oficial de Enlace de nuestra Armada y el mencionado astillero italiano, a participar en carácter de observador extranjero (b) de los avatares de la guerra naval contra la flota rusa, lo que éste, una vez que contó con la autorización pertinente, se apresuró en aceptar y de ese modo Domecq García asistió a varias batallas navales, hasta llegar a la definitiva de Tsushima (c), en la que a bordo del acorazado “Mikasa”, nave insignia del Almirante Heihachiro Togo, comandante japonés, tuvo el raro privilegio de observar esa victoria naval japonesa, ya que fue el único extranjero invitado.
 
Por obra de la casualidad, la batalla naval de Tsushima, comenzada el día anterior, finalizó el 28 de mayo de 1905, a los tres años exactos de firmarse los “Pactos de Mayo”.
NOTAS
 
(a) Expresó el historiador Armando Braun Menéndez que los “Pactos de Mayo” dieron al mundo “…un ejemplo de madurez política sin precedentes al estipular por primera vez en la historia del derecho internacional una limitación de armamentos, el desarme temporario y una equivalencia en el poder naval”.
 
El único antecedente que se podía mencionar, sin éxito en ese caso, fue la propuesta del Zar Alejandro I en 1816, para lograr el desarme de las grandes potencias vencedoras de Napoleón I.
 
En 1922 en la ciudad de Washington, por iniciativa del gobierno estadounidense se realizó la “Conferencia de Limitación de Armamentos Navales” que estaba integrada por las potencias victoriosas de la Primera Guerra Mundial, a saber: Estados Unidos de América, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón.
 
En la ceremonia de clausura y de la firma del mencionado tratado de limitación naval, el Secretario de Estado estadounidense, Henry L. Stimpson, efectuó un reconocimiento a los “Pactos de Mayo”, al expresar:
 
“Desde que me interesé por la limitación naval, supe que eran dos naciones del hemisferio occidental, mejor dicho, dos de nuestras naciones hermanas de América, las que habían ofrecido al mundo el primer gran ejemplo de una limitaión naval.
Si no hubiera asistido a la Conferencia, quizá hubiera ignorado ese hecho importante.
Durante mi labor en Londres supe que la Argentina y Chile enseñaron al mundo la importancia y el enorme éxito que podría obtenerse mediante un tratado de limitación naval.
Y lo hicieron en el año 1902, es decir, veinte años antes de celebrarse el Tratado de Washington, al que se considera pionero de la limitación naval”
 
(b) Es de destacar que fue al único extranjero al que se le confirió tal distinción.
 
(c) Ese día los rusos sufrieron el hundimiento de 20 barcos, 8 se rindieron y fueron capturados, 6 lograron huir, se tomaron 6.000 prisioneros y murieron 4.000 marinos rusos, mientras que los japoneses por su parte, solo perdieron 3 torpederas y tuvieron 116 muertos.
 
La contundente derrota determino a Rusia a pedir la paz, aceptando de ese modo la victoria del Japón.
 
Por sus consecuencias políticas, la victoria japonesa de Tsushima recordó la que obtuvo el Almirante Horacio Nelson en Trafalgar en 1805, exactamente un siglo antes.
[10] “Revolta da Vacina”.
 
[11] Zevallos y Rio Branco mantenían una profunda animadversión proveniente de la época en que se enfrentaron por la limitación fronteriza de Misiones.
 
Zevallos consideró que para vencernos Rio Branco había utilizado malas artes, entre ellas sospechaba que había ordenado la destrucción de mapas existentes en archivos de España que favorecían nuestros reclamos.
[12] El 12 de marzo de 1906 falleció el presidente argentino Manuel Quintana, asumiendo el poder el vicepresidente José Figueroa Alcorta.
 
[13] Para lograrlo Brasil efectuó algunas concesiones fronterizas sobre el rio Yaguarón y la laguna Mirim.
[14] Resulta interesante citar las palabras que pronunciara años más tarde el Ministro de Marina brasileño Hilario Barboza Lima opositor a esa política belicista:
 
“El canciller era el responsable directo del conflicto con la Argentina, de larga data preparada por él”.
 
[15] LA PRENSA, miércoles 25 de mayo de 1910, p. 23.
[16] El ex persdiente brasileño fue muy bien acogido en nuestro país y como dice el dicho, que “para muestra solo basta un botón”, me permito trascribir la crónica de su partida hacia los Estados Unidos del Brasil:
 
“El Ministro de Brasil en la presidencia.
 
Honores en el acto de su partida.
 
El ministro plenipotenciario del Brasil, doctor Campos Salles, visitó ayer al Prsidente de la República en su despacho, con objeto de despedirse, pues, como lo hemos dicho, partirá mañana en el vapor “Frisia” de regreso a su país.
A las 3 de la tarde, llegó a la casa de gobierno el plenipotenciario brasileño, acompañdo de su secretario, señor Gurgel de Amaral.
El Jefe de la Casa Militar, Coronel Martínez Urquiza, edecán Teniente Bosch y segundo introductor del cuerpo diplomático, señor Acebal, condujeron al doctor Campois Salles hasta el despacho presidencial.
Entre el doctor Saénz Peña y el representante diplomático del brasil, fueron cambiadas manifestaciones muy cordiales, expresando el doctor Campos Salles que, en v´sipera de su partida, debía reiterar los conceptos de agradecimiento emitidos en oportunidad de las demostraciones oficiales de que se le había hecho objeto por el gobierno. Aseguró que esos concpetos los podrá de manifiesto al dar cuenta al presidente y al ministro de relaciones Exteriores de su país, de l misión que se le había confiado.
El doctor Saénz Peña expresó el diplomático brasileño que el gobierno argentino, si bien no podía sino lamentar su usencia, confiaba en que una políticia de confraternidad, no interrumpida, continuará.
Expresó también su agradecimiento por las demostraciones oficiales que el gobierno del Brasil ha hecho en honor del ministro argentino. (a)
 
El doctor Campos Salles pasó después a despedirse del Ministro de Relaciones Exteriores.
 
Quedó ayer acordado que los Ministros del Interior, Relaciones Exteriores, Agricultrura y guerra, que acompañarán al Presidente en su visita a Tucumán, harán hoy una vista de cortesía al doctor Campos Salles en la legación y el vicepresidente, doctor Victorino de la Plaza, y los Ministros de Obras Públicas, Marina y Hacienda, le despedirán el día de su partida.
A las 3 de la tarde, formarán en dársena Norte, una brigada de las tres armas del ejército, que rendirán honores al Ministro del Brasil en el momento de su embarque en el vapor “Frisia”.
 
La banda municipal de música, concurrirá al puerto y ejecutará el himno brasileño en el momento de la llegada del doctor Campos Salles, quien regresa, en compañía de su secretario, señor Gurgel do Amaral.
 
Una comisión de estudiantes universitaros, ha lanzado la idea de concurrir en manifstación al puerto, para despedir al doctor Campos Salles.
 
(a) El Teniente General Julio Argentino Roca.
 
La Prensa, viernes 5 de julio de 1912, p. 12.
 
[17] Fue uno de los siete sobrevivientes del Combate del Morro de Arica, donde fiel a la orden del heroico Coronel Francisco Bolognesi, “Lucharon hasta quemar el último cartucho”.
[18] Buque.
[19] La Prensa, Domingo 11 de agosto de 1912, p. 8.
[20] La Prensa, sábado 19 de septiembre de 1914, p. 10.
 
[21]  La Prensa, lunes 21 de septiembre de 1914, p. 10.
 
[22] Ibídem, domingo 27 de septiembre de 1914, p. 13.
[23] Idem, lunes 28 de septiembre de 1914, p. 12.
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Actos de homenaje a roca en el 104 aniversario de su fallecimiento.

ROCA A TRAVÉS DE LAS MARCHAS MILITARES. Lugar: Círculo Militar, Santa Fe 750. Fecha 18 de setiembre. Hora:18.30. Ejecución: Banda del Colegio Militar de la Nación y Coro del Círculo Militar.

CONFERENCIA SOBRE EL 120 ANIVERSARIO DE LA SEGUNDA PRESIDENCIA DE ROCA. Lugar: Legislatura Porteña, Salón Montevideo, Perú 160. Fecha: 9 de octubre. Hora: 18.00. Expositor: Dr. Rosendo Fraga y Lucas Calzoni.

CONFERENCIA SOBRE ROCA EN EL ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN. Lugar: Archivo General de la Nación, Leandro N. Alem 246. Fecha; 17 de octubre. Hora: 17.00 Expositores: Dr. Rosendo Fraga y Nicolás Pasaman.

OFRENDA FLORAL E HIMNO NACIONAL FRENTE AL MONUMENTO A ROCA. Lugar: monumento a Roca en Diagonal Sur y Defensa. Fecha: 19 de octubre. Hora: 07.30.

HOMENAJE A ROCA FRENTE A SU TUMBA EN LA RECOLETA. Lugar Bóveda de la familia Roca en el Cementerio de la Recoleta. Fecha 19 de octubre. Hora: 11.00. Orador: Ricardo Balestra.

CONFERENCIA SOBRE ROCA EN SU ANIVERSARIO. Lugar: Museo Roca, Vicente López 2220. Hora 19.00.  Fecha 19 de octubre. Orador: Ministro de Educación, Ciencia y Cultura, Eduardo Finochiaro

ROCA A 120 AÑOS DE LA PRESIDENCIA REFORMISTA. Lugar: Jockey Club, Cerrito 1446. Fecha: 24 de octubre. Hora: 19.00. Expositor: Dr. Rosendo Fraga.

ROCA A TRAVÉS DE LAS MARCHAS MILITARES. Lugar: Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, Anexo de la Cámara de Senadores, calle 7 esquina 49. Fecha: 26 de octubre. Hora 19.00. Ejecuta: Banda Paso de los Andes y Coro del Regimiento 7 de Infantería Mecanizado “Coronel Conde”.

FECHAS A DETERMINAR:

COLOCACIÓN DE OFRENDA FLORAL EN EL MONUMENTO A LA CAMPAÑA DEL DESIERTO. Organización: Comando de la Brigada de Infantería de Montaña VI y filial Neuquén del Instituto Roca.  Lugar: dicho monumento en Choele-Choel, Neuquén.

ACTO A ROCA EN LA ESCUELA QUE LLEVA SU NOMBRE. Lugar: Escuela Presidente Roca, Libertad (CABA).

ACTO A ROCA. Lugar: salón Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados de la Nación.

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