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OPINIÓN, ROCA MILITAR

OPINIÓN: Homenaje a Julio Argentino Roca, por Carlos Martínez

Palabras pronunciadas por D. Carlos María Martínez en el Instituto de Historia Militar, 8 de septiembre de 2014.

Leopoldo Lugones, en su inconcluso y póstumo libro ROCA, comienza el primer capítulo hablando de los constructores, o sea de los hombres que racionalmente procuran la formación de una nación, el hombre que organiza los elementos de una obra y la dirige. Lugones lo ubica a Roca entre los constructores de esa ardua tarea de forjar la patria. En ese sentido, y pese a la campaña que minoritarios e interesados sectores pretenden enlodar su figura, la misma crece a través de los años, a medida que se analiza y conoce su inconmensurable obra, que en muchos aspectos aún perdura.

Comprenderán que se hace imposible resumir la misma en los minutos que tenemos, pero trataremos de destacar lo que consideramos los aspectos más trascendentales.

Comienza 1880, último año del mandato presidencial del Dr. Nicolás Avellaneda, el tucumano Ministro de Sarmiento, quien con el apoyo de las provincias y como producto de un acuerdo político con el gran caudillo autonomista de la provincia de Buenos Aires, Adolfo Alsina consolidará una fuerza política que tendría por largos años influencia en el devenir de la república.

Será el Partido Autonomista Nacional la estructura que les permitirá a los hombres del interior sentirse representados por primera vez.

Avellaneda asumirá en medio del inconformismo de quienes habían perdido la elección, inconformismo que llegará a producir una revuelta encabezada por los Generales Mitre y Arredondo. El Presidente enviará al joven coronel Roca a sofocar a los rebeldes, a quienes vence en Santa Rosa un 6 de diciembre de 1874. Avellaneda dispone su ascenso a General en el mismo campo de batalla. Tiene solo 31 años de edad.

La muerte de Alsina, iniciada la campaña del desierto, lo incorpora a Roca a la vida política, al reemplazarlo en el Ministerio de Guerra lo que le implicó profundizar las relaciones con lo que podríamos denominar la corporación política. Su presencia en el congreso para defender la política ofensiva del Gobierno a través del proyecto que autorizaba la ocupación del territorio del sur, le permitió demostrar por un lado su conocimiento y talento militar, y por el otro vislumbrar el panorama político del país, en el lugar que era el reflejo de las ideas y las conductas de los hombres políticos.

El 24 de mayo Roca llega a las orillas del Rio Negro. Tiene 36 años de edad. Regresa a Buenos Aires exitoso. Ha concluido la campaña. La Nación ha incorporado 15.000 leguas a la vida económica y social.

La Tribuna en su edición del 20 de junio de 1879 decía: “La historia del General Roca se compone de cuatro páginas brillantes: Curupayti lo hizo comandante, Ñaembe lo hizo coronel, SantaRosa lo hizo General y

el Río Negro lo hará Presidente.

El interior no estaba dispuesto a aceptar la candidatura de Carlos Tejedor un hombre de Buenos Aires.

La liga de gobernadores había dejado paso a un gran partido. Frente a las diversas candidaturas que proclaman, Sarmiento, Laspiur, Bernardo de Irigoyen, se ha repetir la historia, otro tucumano aparece con un fuerte apoyo del interior, el joven general Roca.

La decisión del Presidente Avellaneda de federalizar Buenos Aires, será la excusa del gobernador Tejedor para provocar, primero disturbios y luego un conato revolucionario. Todos los notables de la época apoyaran

al presidente Avellaneda en su política de pacificación. El ejército nacional en manos de Roca domina la situación. Tejedor derrotado renuncia. El congreso vota la ley que declara a Buenos Aires capital de la

República. Roca tiene expedito el camino. Su elección el 10 de octubre de 1880 le da el voto de 155 electores y 155 para su vice Francisco Madero. Llega al gobierno con 37 años de edad, había ya peleado sus guerras, por lo que asumiría su gobierno con un lema “Paz y Administración”.

En su alocución al Congreso sobre su programa de gobierno el 12 de octubre de 1880 dirá: “Necesitamos paz duradera, orden estable y permanente; y a este respecto lo declaro bien alto desde este elevado asiento: emplearé todos los resortes y facultades que la constitución ha puesto en manos del PE para evitar, sofocar, reprimir cualquier tentativa contra la paz pública. En cualquier punto del territorio en que se levante un brazo fratricida, o que estalle un movimiento subversivo contra la autoridad constituida, allí estará todo el poder de la Nación para reprimirlo”.

Tenía el apoyo del Interior y el recelo de Buenos Aires. Poco a poco y gracias a su tacto y prudencia, logrará revertir la resistencia.

Se había consolidado la paz, ahora había que afianzar el orden administrativo. Las últimas décadas habían mostrado momentos de frustración y retroceso. Era necesario lograr el justo equilibrio en los gastos, y en una juiciosa asignación de los recursos para provocar un crecimiento de la actividad económica que potenciaría un nuevo país.

Roca llegaba al gobierno sin contar con mayor experiencia en el orden administrativo, pero poseía un don, que le había sido muy útil en su carrera militar, tenía una percepción muy desarrollada para valorar a los hombres. Eso será la clave para designar a quienes lo acompañaran en su gestión.

El tiempo que disponemos nos impide hacer una síntesis de la personalidad de sus sus ministros, pero como del mismo le dirá a su amigo y confidente Jose Posse: “Por lo mismo que soy joven, necesito aparecer rodeado de hombres de su importancia y de sus años”. Solo destaco que eligió a hombres del interior y de la capital, todos ellos de probada experiencia.

Amerita que recordemos sus nombres. Antonio del Viso en Interior; Bernardo de Irigoyen en Relaciones Exteriores; Juan José Romero en Hacienda; Manuel Pizarro en Culto e Instrucción Pública y Benjamín Victorica en Guerra y Marina.

Con Roca surgen a la vida pública un grupo de dirigentes de elite que por su destacada participación en la función pública y en las organizaciones sociales, significarán un cambio substancial en materia institucional, cambio que se ha de dar precisamente con el arribo de la que se ha e denominar la generación del 80. Generación que gobernará la Nación y las Provincias durante 36 años, desde el 12 de octubre de 1880 al 12 de octubre de 1916, día en que asume la presidencia Ypólito Irigoyen.

El positivismo de esa generación inspirada seguramente en Augusto Conte, autor del lema “Orden y Progreso”, se asienta en esos dos paradigmas, orden y progreso, que Roca implementará en su gestión.

No habían pasado muchos meses de haber asumido Roca cuando tomará una determinación, que es poco conocida. Merece que la traigamos a colación porque es una demostración de lo que sería después su política inmigratoria.

A la muerte de Alejandro II asesinado en San Petersburgo se llevará a cabo una persecución indiscriminada sobre los judíos en Rusia y también en Alemania. El Rey Alfonso XII de España será el primero en disponer la recepción de refugiados judíos de esos países. El Presidente Roca, en conocimiento de ese hecho y tal como se lo puede leer en el diario “La Nación” del 30 de julio de 1881, tomará de inmediato la iniciativa de traer al país a los israelitas rusos que habían solicitado asilo en España.

El diario habla de un Sr. Bustos residente en San Petersburgo como el agente especial de la Argentina encargado de esa misión. Si bien el decreto traerá resistencia, Roca se mantendrá firme ante las presiones, logrando la llegada al país de muchos de estos refugiados rusos. Esto marcaria la tendencia de lo que sería su excepcional política emigratoria que convertiría a la Argentina en un crisol de razas.

Debemos recordar con justicia que fue el Presidente Avellaneda quien sancionó la ley No. 817 que reguló la inmigración y la colonización. El Presidente Roca no solo continuará sino que impulsara esa política.

Un informe dado a conocer en 1898 señalaba que entre 1877 y 1897 habían ingresado al país 1.356.130 inmigrantes de diversas nacionalidades.

Uno de los primeros problemas que deberá enfrentar Roca fue resolver la difícil situación limítrofe con chile, causa de la tirantez de las relaciones entre ambos países, tirantez que fue usada precisamente durante la campaña electoral como un peligro latente de conflicto armado.

Sobre la base del tratado Barros Arana-Irigoyen de 1876, que Chile no había ratificado, Roca con la eficaz ayuda del Ministro Bernardo de Irigoyen, tras seis meses de pacientes y arduas negociaciones logrará la firma el 23 de junio de 1881 de un nuevo tratado que determinaba los límites territoriales de ambos países.

Si bien después de este acuerdo la controversia interpretativa del mismo seguirá por varios años, la importancia fundamental del mismo es que fijó definitivamente el dominio Argentino sobre la Patagonia oriental desde los andes hasta la costa atlántica.

No cejará en profundizar la ocupación de la Patagonia y también del Chaco, Formosa y Misiones, modernizando a las fuerzas armadas a fin de asegurar esos territorios.

Resuelta la cuestión capital, había que darle a la ciudad un régimen jurídico, a fin de constituir un gobierno municipal, por esa razón envía un proyecto al congreso a fin de establecer una ley orgánica. Sancionada

la misma, su primer intendente será Torcuato de Alvear, considerado en la historia, como uno de los transformadores trascendentales en lo que fue la modernización de la Ciudad de Buenos Aires.

Buenos Aires no poseía a fines de siglo un puerto acorde al crecimiento que estaba experimentando pese a su posición estratégica. Con el proyecto presentado por Eduardo Madero que Roca impulsará en el Congreso se inicia a partir de 1884 la construcción en la ribera de la ciudad, de los diques y almacenes que conformarían el nuevo puerto de Buenos Aires. Como dato de la convivencia política, que muchas veces vemos reflejado en otros países, y que hemos perdido, Roca invitó especialmente a Mitre, Sarmiento y Avellaneda, todos ex presidentes, a la firma del contrato que ponía en marcha la obra.

A Buenos Aires se le había dado su organización administrativa, había que asegurarle los Tribunales de Justicia. Roca le encargo esa tarea al Dr. Victorino de la Plaza y a Pedro Goyena, quienes le presentaron un proyecto que, elevado al Congreso fue sancionado en 1881 estableciendo “la organización de los Tribunales de la Capital de la República”

Consciente de que solo a través de una red ferroviaria que uniera a todo el país se posibilitaría el desarrollo de las actividades económicas, promovió una política ferroviaria inédita si consideramos que en 1880 al iniciar su gobierno había 2.318 kilómetros de vías y al finalizar su mandato en 1886 el total de las vías férreas era de 6.142. La instalación de esta red posibilitó la fundación de cientos de ciudades a lo largo y ancho del país. Del mismo modo impulsó la ampliación de la red telegráfica en todo el país, construyendo nuevas líneas en las zonas más aisladas.

No hablaremos de la ley 1420 nuestra colega, la magíster Lizarazu se ha referido a ella.

Quiero referirme sí a una ley que fue sin duda transformadora en la vida ciudadana. Me refiero a la ley que creó el Registro Civil de las personas, promulgada en 1884, y que permitió que se hiciera un registro oficial de nacimientos, matrimonios y defunciones a cargo de equipos de la Municipalidad de la Capital, reemplazando así a los registros parroquiales llevados por la iglesia desde la colonia. Notable fue el progreso que la ley 1565 significó para el país. Roca debió enfrentar fuertes críticas por esta medida, tildada de liberal y laicista, pero que contemplaba la realidad de la situación que vivía el país. La ola inmigratoria traía no solo a personas de diversas lenguas y razas, traía también sus religiones, con lo cual el contralor de esta realidad escapaba al sistema imperante antes de la ley.

Poco después se le ha de sumar la ley de matrimonio civil, que establecía la obligatoriedad de que previo a la ceremonia religiosa se llevara a cabo el casamiento en el registro civil, imponiendo penalidades a los miembros de cualquier religión que oficiaran una ceremonia, sin constatar el acta civil.

Estas tres leyes de educación, registro civil y matrimonio, no solo fueron tema de debate parlamentario sino que la opinión pública, diarios y organizaciones de los más variados orígenes, participaron del mismo. No iba a estar afuera la iglesia, que se sentía tocada, entendiendo que se le restaba influencia y poder.

La sanción al Vicario de la diócesis de Córdoba separándolo de su cargo por expresiones agraviantes sobre las leyes y los responsables de las mismas, motivó una nota descomedida del Nuncio Apostólico al Gobierno, quien consideró la misma como agraviante, devolviéndola y dándole un plazo de 24 hs. al Nuncio para su retiro del país. Las relaciones con la Santa Sede quedaban así interrumpidas, relaciones que el mismo Roca se encargaría de restablecer en el año 1900 en su segunda Presidencia.

Al asumir Roca se podría decir que el país no tenia moneda unificada. Eran variados los métodos. Había desde moneda en oro y plata hasta billetes de la provincia de Buenos Aires. Para unificar la circulación monetaria Roca envía al Congreso un proyecto que sancionado en 1881, estableció la unidad monetaria regulando de esa manera la disparidad existente.

La vivienda era un objetivo primordial tanto de la clase media como la obrera. Era menester acceder a créditos accesibles y tal fin Roca propicia la creación del Banco Hipotecario Nacional, mediante el envío de una ley votada en 1886.

Esa entidad señera que lamentablemente dejó de cumplir desde hace muchos años su cometido, le permitió a varias generaciones de argentinos tener su casa propia.

No podría dejar de referirme aún cuando sea brevemente al apoyo y difusión de la cultura durante esos años. Entre 1881 y 1886 del Congreso voto por iniciativa de Roca la publicación de libros como “Historia de la revolución Argentina” de Vicente Fidel López; las obras completas de Sarmiento; trabajos inéditos y otras obras de Juan Bautista Alberdi y contribuyo a la publicación de la “Historia del General San Martín de Bartolomé Mitre

Hombres como Cané, Wilde, Groussac, Lucio Mansilla o Zevallos nos aportaran sus novelas y Guido Spano o Andrade su poesía. Como nunca Buenos Aires irradiaba cultura de la mano de esta generación.

En 1886 cumplido su período de gobierno, se despidió informando al Congreso, en aquella mañana del 10 de mayo, en que un desquiciado lo agredió, su último y pormenorizado balance de su gestión. Rescato estas frases finales de su informe en la que señala que abandonaba el gobierno “con la conciencia tranquila, con el animo sereno, acariciando la idea del silencio y del retiro que las democracias reservan a quienes las han servido bien o mal; sin odios ni rencores para nadie, ni siquiera para el loco que acaba de agredirme” añadiendo: “Tengo el alma llena de gratitud para los consejeros que me han acompañado en el gobierno, para vosotros que me indicabais con sabias y oportunas leyes la ruta que debía seguir y para todos aquellos de mis conciudadanos que me han alentado con sus manifestaciones de aprobación y simpatía en los momentos de prueba o fallecimiento”.

Se concluía una etapa extraordinaria de la vida institucional argentina. Roca había cumplido con creces su lema PAZ Y ADMINISTRACION.

Como alguien lo señalara acertadamente la única sangre derramada había sido de la del propio Presidente .En cuanto a su administración me quedo con una frase de Ricardo Rojas cuando dice: “la Argentina recién después del 80 logró la estabilidad, coherencia y eficacia como Nación

El joven militar de Ñanbee, dejaba paso al estadista, al sagaz político que sin haber vivido los avatares de los comités de la época, y debemos de ser claros, sin haber participado ni antes ni después de sus actividades, logro la adhesión de no solo los experimentados hombres políticos que desde hacía décadas venían participando de la vida institucional, sino además de muchos independientes e intelectuales.

Supo Roca resistir con paciencia el feroz ataque que medios y políticos de Buenos Aires le hicieran. Baste recordar esa famosa frase de la editorial de uno de los más prestigiosos matutinos cuando señala: “Basta de Presidentes provincianos, o será un porteño o iremos a la guerra civil”.

En los momentos difíciles en que todo parecía terminar en un conflicto armado, apoyo al Presidente Avellaneda en el final de su mandato y se mantuvo firme en no declinar su candidatura cuando se lo presiono, incluso por parte de amigos muy íntimos.

Senador Nacional primero por Buenos Aires, después por Tucumán. Ministro de Pellegrini cuando este asume la Presidencia ante la renuncia de Juárez Celman en la revolución del 90.

Al finalizar el mandato del Presidente Uriburu, se volvían a producir los conflictos limítrofes con Chile, ante la angustia de la opinión pública. Ese desasosiego ira volcando las preferencia del pueblo en un candidato confiable para resolver este litigio que aparecía con consecuencias catastróficas. Ese candidato era sin duda el General Roca. Hombre fuerte y de sobrada experiencia. Será Pellegrini al frente del PAN quien lance su candidatura y es así como la convención de ese partido elegirá la fórmula ROCA-QUIRNO COSTA, que el 12 de octubre de 1898 celebrada la elección obtendrá el apoyo de 218 electores sobre un total de 256, consagrando a Julio Argentino Roca por segunda vez Presidente de la República.

Tenía para ese entonces 55 años de edad, más reposado y con la vasta experiencia no solo de su anterior presidencia, sino de los años en el Senado desde donde había influido en la política desde1886.

La incorporación de Joaquín V. González a su gabinete como ministro del Interior, hombre de letras, quizás uno de los pensadores políticos mas importantes que ha tenido el país, será trascendente en esta etapa.

Dos serán las iniciativas diríamos fundamentales, una de ellas la reforma electoral, mediante una ley que reemplazaba la lista única por un sistema de circunscripciones. Lo que permitió un mejor acceso de la población para el voto de sus candidatos El ejemplo fue elección de Alfredo Palacios socialista, por el barrio de la Boca.

Pero sin duda la iniciativa transformadora de la realidad social de la época fue el proyecto de Código del Trabajo.

La ola de prosperidad fue acompañada por una inquietud social inevitable. El Dr. Joaquín V. González será el encargado por Roca de preparar un código de trabajo, obra que llevara adelante con la inestimable colaboración del Dr. Juan Bialet Masse, quien investigara la situación laboral en el interior. Esta tarea será condensada en dos tomos que fueron presentados ante el congreso. Sin duda que con el código del Trabajo Roca fue el fundador de la legislación obrera de la Argentina. De ese proyecto, que nunca se sancionó, se fueron con los años desgajando las leyes que el Congreso sanciono en materia laboral. En esos momentos la Argentina se ponía a la cabeza del pensamiento político-social del mundo por la trascendencia de esa iniciativa.

Iniciado su gobierno nuevamente Roca debe privilegiar la problemática en materia de límites aún no resuelta definitivamente con Chile.

Para ello se verá con el Presidente Errázuriz dos veces. Resultado de estas conferencias nacerán los “Pactos de Mayo” consistentes en un tratado general de arbitraje, otro de limitación de armamentos y un acta donde se disponía la designación de un árbitro a cargo de la ejecución material del propio fallo, en este caso la corona Británica.

Si bien estos acuerdos fueron combatidos por sectores tanto de argentina como chile, la aprobación de los mismos por las cámaras de ambas naciones, consolidara la paz en la región.

El plan de obras públicas diseñado por el ministro Civit que se inicia en este periodo muestra la construcción de grandes edificios emblemáticos como el Palacio de Justicia, la Escuela Industrial, y el Palacio del Congreso. Se construyen los puertos fluviales de Rosario, Paraná, Bahía

Blanca. Se inician las obras de los puertos de Mar del Plata y Quequén.

Por ley de la nación se aprueba en el año 1900 la red de subterráneos de la ciudad de Buenos Aires, y dos años más tarde la construcción de la estación Retiro del ferrocarril. Evito señalar en detalle la obra ferroviaria llevada a cabo en todo el país, porque nos llevaría el tiempo de otra exposición, solamente un dato, en 1903 ya había 19.000 kilómetros de vía férrea.

Como Roca dirá en su último mensaje al congreso “no hay un solo lugar del país por más alejado que este, en el cual no se haya construido o este en vías de construcción, una escuela, un ferrocarril, un puente, una línea telegráfica, un hospital o un cuartel

Se ha de producir un episodio de carácter internacional de gran trascendencia, como fue la adopción por parte de Gran Bretaña y Alemania de medidas de fuerza contra Venezuela, motivada por la suspensión del pago de la deuda externa de ese país. Esto ha de provocar la reacción de la argentina, quien a través de su canciller Luis María Drago expresara en un informe de profundo contenido jurídico, la opinión del país ante este atropello. Ha de nacer así la llamada doctrina

Drago que tuviera eco en la conferencia de la Haya de 1907.

No puedo dejar de referirme a uno de los temas más delicados políticamente que enfrento Roca en su segunda presidencia, me refiero al proyecto de unificación de la deuda pública ingresado al Senado en 1901. Será Pellegrini, quien en Europa había negociado con los banqueros tenedores de la deuda, el que con la solvencia que lo caracterizaba, sostendrá el proyecto logrando su sanción.

Antes de su ingreso al congreso y cuando se conoció la iniciativa se creo, producto del ataque que en forma despiadada le llevo a cabo un sector de la prensa, un clima de repudio ante el mismo, que incluso llego hasta la violencia. El Presidente ante este panorama decide no apoyar la media sanción. Esta decisión le significará la ruptura de su amistad con Carlos Pellegrini, su correligionario y amigo, quien nunca lo perdonará.

Lamentablemente perdió el país la oportunidad de regularizar sus finanzas, ya que el proyecto era además de excelente, beneficioso.

Mariano de Vedia al respecto señala: “Tratándose de grandes operaciones financieras, que el pueblo rechaza, o porque no las entiende, o porque torpemente se lo induce a sospechar de sus móviles, no corresponde llevarlas a cabo contra viento y marea

Como bien lo señala José Arce en su ROCA, cuando comenta el tema y dice: “que si bien Roca pudo equivocarse en abandonar el proyecto, está claro que no hubo otros motivos que la tranquilidad del país”.

Existe un consenso general para quienes han profundizado, e investigado esa etapa de la política argentina, que Roca fue el constructor del estado moderno. Su obra inigualable. Dos presidencias de seis años completos. Único caso en muestra historia institucional.

Hoy a 100 años de su desaparición, recordamos su figura y su obra incólume en muchos aspectos en nuestra Nación.

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Actos de homenaje a roca en el 104 aniversario de su fallecimiento.

ROCA A TRAVÉS DE LAS MARCHAS MILITARES. Lugar: Círculo Militar, Santa Fe 750. Fecha 18 de setiembre. Hora:18.30. Ejecución: Banda del Colegio Militar de la Nación y Coro del Círculo Militar.

CONFERENCIA SOBRE EL 120 ANIVERSARIO DE LA SEGUNDA PRESIDENCIA DE ROCA. Lugar: Legislatura Porteña, Salón Montevideo, Perú 160. Fecha: 9 de octubre. Hora: 18.00. Expositor: Dr. Rosendo Fraga y Lucas Calzoni.

CONFERENCIA SOBRE ROCA EN EL ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN. Lugar: Archivo General de la Nación, Leandro N. Alem 246. Fecha; 17 de octubre. Hora: 17.00 Expositores: Dr. Rosendo Fraga y Nicolás Pasaman.

OFRENDA FLORAL E HIMNO NACIONAL FRENTE AL MONUMENTO A ROCA. Lugar: monumento a Roca en Diagonal Sur y Defensa. Fecha: 19 de octubre. Hora: 07.30.

HOMENAJE A ROCA FRENTE A SU TUMBA EN LA RECOLETA. Lugar Bóveda de la familia Roca en el Cementerio de la Recoleta. Fecha 19 de octubre. Hora: 11.00. Orador: Ricardo Balestra.

CONFERENCIA SOBRE ROCA EN SU ANIVERSARIO. Lugar: Museo Roca, Vicente López 2220. Hora 19.00.  Fecha 19 de octubre. Orador: Ministro de Educación, Ciencia y Cultura, Eduardo Finochiaro

ROCA A 120 AÑOS DE LA PRESIDENCIA REFORMISTA. Lugar: Jockey Club, Cerrito 1446. Fecha: 24 de octubre. Hora: 19.00. Expositor: Dr. Rosendo Fraga.

ROCA A TRAVÉS DE LAS MARCHAS MILITARES. Lugar: Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, Anexo de la Cámara de Senadores, calle 7 esquina 49. Fecha: 26 de octubre. Hora 19.00. Ejecuta: Banda Paso de los Andes y Coro del Regimiento 7 de Infantería Mecanizado “Coronel Conde”.

FECHAS A DETERMINAR:

COLOCACIÓN DE OFRENDA FLORAL EN EL MONUMENTO A LA CAMPAÑA DEL DESIERTO. Organización: Comando de la Brigada de Infantería de Montaña VI y filial Neuquén del Instituto Roca.  Lugar: dicho monumento en Choele-Choel, Neuquén.

ACTO A ROCA EN LA ESCUELA QUE LLEVA SU NOMBRE. Lugar: Escuela Presidente Roca, Libertad (CABA).

ACTO A ROCA. Lugar: salón Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados de la Nación.

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