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OPINIÓN, ROCA MILITAR

OPINIÓN: Algunos aspectos de la vida militar del General Roca, por Pacífico Luis Britos

Conferencia dictada por el General de División (R), Doctor Pacífico Luis Britos. Agosto de 2014.

Sus inicios. La vocación militar.

Es importante recordar los aspectos mas salientes de la vida militar de uno de los personajes mas importantes que formaron parte del glorioso Ejército Argentino, puesto que esa formación militar, surgida de una fuerte vocación, lo acompañó durante toda su vida y sirvió de base para desarrollar su carácter y su personalidad, que le llevaron a ser uno de los políticos mas destacados que consolidaron como estado-nación a esta querida Argentina nuestra, donde fue dos veces presidente, un destacado presidente.

Nunca dejó de sentirse militar. Durante sus últimos días, cumplidos los setenta y un años, en 1914, estudia las operaciones militares que se desarrollaban en Europa, marcando los distintos movimientos y acciones en un mapa desplegado en su escritorio. Cuando se anuncia que el ejército alemán detiene su avance y abre trincheras, dice que con esa actitud Alemania va a perder la guerra. Era agosto de 1914 y él falleció el 19 de octubre de aquel mismo año.

Nuestro héroe nace 17 de julio de 1843 en El Vizcacheral, lugar muy cercano a la ciudad de Tucumán, hijo del Coronel Don José Segundo Roca y Doña Agustina Paz.

Me voy a referir al señor Coronel Roca, un gran soldado, como veremos, hijo del Capitán del Rey Don Pedro Roca. Nació en Tucumán en 1800 e inició su carrera militar a los 16 años como Cabo 1ro del Batallón Cívico de Tucumán. Luego se incorpora al Regimiento 11, hace la campaña a Chile y Perú con el entonces Mayor Lavalle, luego la campaña de la Sierra con el Gral. Arenales y es condecorado en Pasco por el Gral. Las Heras. El 9 de julio de 1821 entra a Lima a órdenes del Gral. San Martín, participa de la campaña al Ecuador y en el combate de Pichincha; luego en la campaña de los Puertos Intermedios en Zepita y en Junín, donde será condecorado por el Gral. Bolívar.

En 1826 se incorpora, con el grado de Sargento Mayor, al Ejército en Operaciones contra el Brasil, incluida la batalla de Ituzaingó. Finaliza la campaña ascendido a Teniente coronel.

En 1829 se suma a los unitarios y combate contra los federales en distintas acciones, hasta que en 1931 es derrotado el ejército unitario en La Ciudadela y se exilia en Bolivia.

En 1836 participa de una expedición organizada desde Bolivia para deponer al gobernador federal de Tucumán, Alejandro Heredia. La expedición es derrotada y los jefes fusilados, el Coronel Roca es perdonado luego del pedido de clemencia de su futuro suegro, Juan Bautista Paz, en esos tiempos Secretario de Gobierno. Pocos meses después se casa con Agustina Paz, quien había acompañado a su padre en sus ruegos ante Heredia.

En 1838, debido a las luchas internas que se suceden en Tucumán, es trasladado a Buenos Aires, donde pasa algunos años sin destino y bajo el control de Rosas, que lo tenía catalogado como unitario. Durante ese lapso van naciendo sus hijos: Alejandro en 1838, Ataliva en 1839, Celedonio en 1840 y Marcos en 1842. Ese año lo trasladan a Tucumán. Allí nace su quinto hijo, Julio Argentino, y le siguen Agustín en 1847, Rudecindo en 1850, y por fin la única mujer, Agustina, en 1852, seguramente para alegría de su madre después de 7 varones.

En 1854, después de Caseros, vuelve a ser reconocido como miembro del ejército de la Confederación y en 1857 es nombrado Jefe de la Policía de Tucumán.

Junto a su hijo Julio Argentino forman parte de las fuerzas del Gral. Urquiza en el combate de Pavón. En esta acción el Teniente Julio Argentino Roca, pese a la orden de retirada, continúa haciendo fuego con sus dos piezas de artillería contra las fuerzas de Buenos Aires. Advertido de esto, el Coronel Roca, bajo el intenso fuego enemigo -que no le importó-, se acerca hasta su hijo para exhortarlo a obedecer la orden de retirada y abandonar los cañones para evitar ser muerto, herido o tomado prisionero. Se repliega, pero no abandona los cañones.

En 1865, al declararse la guerra del Paraguay, se presenta voluntariamente en Tucumán para sumarse a la contienda. Tiene 65 años y se le ordena conducir al teatro de operaciones al contingente tucumano, a donde llega luego de superar innumerables vicisitudes desde sublevaciones y deserciones hasta la falta de recursos. Esto determinó que marchara a pie desde Tucumán pasando por Santiago del Estero, ante la falta de caballos.

Junto al Coronel Roca marchan a la guerra cuatro de sus hijos, que son oficiales del ejército: Ataliva, Celedonio, Marcos y Julio Argentino. El mayor, Alejandro, lo hace en calidad de proveedor.

El 8 de marzo de 1866 sufre un repentino ataque al corazón el veterano guerrero, que le produce la muerte en el campamento Las Ensenaditas. El Jefe del Estado Mayor del Ejército, General Gelly y Obes, ordena que el Batallón Salta, del que formaba parte el Capitán Julio Argentino Roca, rinda los honores póstumos.

Dos de los hijos del Coronel Roca, Celedonio y Marcos, también morirán en esa guerra.

Desde los 16 años, y durante medio siglo, el Coronel Roca sirvió a las armas de la patria. No creo que exista otro caso de un oficial superior que haya participado en la Guerra de la Independencia, la del Brasil, las Guerras Civiles, a Guerra contra la Confederación Peruano- Boliviana, las luchas entre la Confederación y Buenos Aires, y que a la vez haya servido a órdenes de San Martín, Bolívar, Sucre, Santa Cruz, Mansilla, Alvear, Lavalleja, Lavalle, Paz, Lamadrid, Urquiza y Mitre.

Esta es la herencia, este es el ejemplo, esta es la carga genética que el Coronel Roca le deja a sus hijos. Por eso me quise detener un poco en comentar quien fuera y fue opacado involuntariamente por la figura de su hijo Julio, y comprender por qué los doce años que vive Julio Argentino junto a su padre fueron decisivos. Durante este lapso el Coronel escribe su relato sobre la Campaña al Perú y evoca junto a sus hijos las campañas y su relación directa con los próceres de la independencia. También influyeron en la definición de su vocación su abuelo materno y sus tíos, pero sobre todo Marcos, quien además estudió derecho en Buenos Aires y estaba al tanto de las últimas corrientes del pensamiento liberal.

Pero la gran influencia fue la trayectoria guerrera del padre. Los episodios en que tuvo papel principal y que Julio Argentino presenció siendo niño dejaron una impresión indeleble en la formación de carácter y personalidad. Por ejemplo: Cuatro días después de ser electo presidente por segunda vez, le escribe a su primo Ezequiel Paz y tiene un cálido recuerdo sobre su padre: “Pobre mi viejo, cuanta alegría hubiere experimentado, no digo al verme presidente por segunda vez, en esta tierra donde es tan difícil mantenerse por mucho tiempo en la cureña, sino cuando fui General a los 31 años sobre el campo de batalla […] Su alma de soldado se hubiera estremecido de satisfacción y contento”. Qué profundo y noble sentimiento hacia el viejo y duro coronel muerto en campaña.

En 1857 muere su madre, Agustina Paz, hija del gobernador de Tucumán y hermana de Marcos Paz, vicepresidente de la nación con Mitre, situación que obligó al Coronel Roca a dividir su familia: los dos hijos mayores, Alejandro y Ataliva, viajan a Buenos Aires para dedicarse al comercio, mientras que los tres siguientes (Celedonio, Marcos y Julio) son enviados al Colegio Nacional de Concepción del Uruguay.

Los exámenes de 1857 figuran con el alumno Julio Argentino Roca con las notas “sobresalientes por unanimidad”; calificaciones similares obtuvo los años siguientes.

Es conocida la influencia de este colegio, organizado por Urquiza, en la generación del 80.

En su preocupación por adaptar el colegio a las necesidades del país y a las preferencias de sus alumnos, el Doctor Larroque, quien era el director, propuso la creación de una sección militar donde formar técnicamente a los futuros oficiales del ejército. Así, a fines de 1857, el Presidente Urquiza firmó un decreto expedido por el Ministerio de Guerra y Marina aprobando “el plan de estudios para el Aula Militar que debe crearse en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay […] por ahora y por este departamento, hasta que pueda crearse y organizarse una Academia Militar adecuada a las necesidades del país”. El Colegio Militar de la Nación nacerá el 11 de octubre de 1869, doce años después.

La vocación militar de Julio Argentino Roca encontró allí la oportunidad para manifestarse; fue tan fuerte que le hizo abandonar los estudios que tan brillantemente había iniciado dos años antes.

Contaba solo 15 años cuando gestionó y obtuvo su ingreso al Ejército de la Confederación ”como Subteniente de Artillería del Ejército Nacional, con goce de sueldo de su clase como en actividad, como agregado a la Brigada de Artillería 7”.

El 23 de octubre de 1859, con el grado de alférez y recién cumplidos los 16 años, interviene como oficial de artillería en el combate de Cepeda, a órdenes de Urquiza y contra los del estado de Buenos Aires comandados por Mitre. Allí recibe su primer ascenso por su lucido desempeño en el combate.

En abril de 1860 se reintegró a las aulas del colegio para terminar sus estudios en forma sobresaliente como los había iniciado, siendo el tutor y guía de sus hermanos menores que seguían en el colegio.

Su meteórica y meritoria carrera militar continúa cuando dos años después es ascendido a Teniente Primero por su actuación en Pavón, al salvar las dos piezas de artillería que no logran capturar las fuerzas de Buenos Aires.

En 1862, con el mismo grado se incorpora al Regimiento 2 de Infantería de Línea, después de haberse desempeñado como secretario de su tío Marcos Paz en la intervención que le encomendó Mitre para pacificar las provincias del norte. En los años siguientes continúa contra las montoneras, mientras asciende sucesivamente a Ayudante Mayor y a Capitán.

La guerra con el Paraguay

En 1865 marcha a la Guerra con el Paraguay junto a su padre y cuatro de sus hermanos, como ya vimos. Participa de la toma de Uruguayana y del combate de Yatay; luego regresa enfermo a Buenos Aires: lo dañaron los problemas con el agua y las comidas en campaña. A principios de 1866 regresa al Campamento de las Ensenaditas, donde fallece su padre. Seguidamente participa de las acciones de Paso de la Patria, Estero Bellaco, Tuyutí, Yataity Corá y Boquerón. Por su desempeño, el General Mitre, Jefe de las Fuerzas de la Triple Alianza, le solicita al vicepresidente Marcos Paz -en ejercicio de la presidencia de la Nación- el ascenso de Roca a Sargento Mayor graduado, y con ese grado lo nombra Jefe del Batallón Salta, cuyos efectivos condujo el Coronel José Segundo Roca hasta el teatro de operaciones, con el que combate en Curupayty.

Ya aquí, en esta batalla cruel y despiadada, las fuerzas nacionales sufrieron la mayor cantidad de bajas y fueron derrotadas, pero ¡qué derrota honrosa! Fue el crisol del coraje argentino: la subordinación, la lealtad y el valor en combate marcarían para siempre a nuestros soldados. Participaron 15 batallones de los 32 que tenía el ejército: 7 de sus jefes fueron muertos y siete fueron heridos, pero uno solo se retiró ileso y con su tropa diezmada en un 60 %, el Mayor julio Argentino Roca. ¿No sería ésta una premonición del destino que le esperaba a este valiente? Logró cada ascenso en el campo de batalla, se transformaría en el conquistador del desierto y sería presidente de la Nación por dos períodos que transformaron positivamente a nuestra Argentina.

El Mayor Roca se retira al paso montado en su caballo detrás de todos sus hombres que iban a pié, llevando en su mano la bandera del batallón, que se la sacó de las manos al abanderado que la tenía clavada en el barro, tan afirmado sobre su asta que cuando Roca toma la bandera cae su cuerpo. Luego carga sobre sus grupas a un herido de apellido Solier -quien luego sería su amigo Francisco Sieber- y éste escribe seis días después de la batalla, en su obra Desde el Frente de Batalla. Cartas sobre la Guerra de Paraguay: “Puedo asegurar que de todos los oficiales jóvenes que hay en el ejército, ninguno reúne mayores condiciones militares y juicio acertado que el Mayor Roca, que está destinado a desempeñar un papel muy importante en el ejército, es una injusticia que no lo hayan ascendido a Teniente Coronel en el campo de batalla”. Vemos así cómo se va afirmando su futuro.

Contra los caudillos provinciales

En 1867 pasa a integrar las fuerzas nacionales que, a órdenes del General Paunero, reprimen una nueva sublevación de los caudillos del interior, destacándose en la batalla de San Ignacio, donde junto a Luis María Campos impusieron su veteranía y coraje para vencer a las tropas de Lanza Seca Saa, que los duplicaban en número. Traigo aquí el recuerdo para otro valiente, el Teniente General Luis María Campos, cuando arenga a su tropa para iniciar el combate. Finaliza ordenando: “Batallón… de frente… guía al enemigo… paso de vencedores… marchen” y marcharon al son de la marcha El Tala, que era su preferida, y vencieron, consolidando con este triunfo la paz interior en Cuyo, y luego Taboada venció en Pozo de Vargas a Felipe Varela, en una acción de menor envergadura pero que la finalizó temporalmente con los caudillos del interior.

En septiembre de 1867 Roca asciende a Teniente Coronel y asume la jefatura del Regimiento 7 de Infantería de Línea; en 1869 marcha a Salta para reprimir una nueva incursión de Felipe Varela, donde resuelve favorablemente un serio conflicto entre el gobernador de Salta y el jefe de las milicias locales, demostrando sus valiosas aptitudes políticas; de allí marcha a Entre Ríos para combatir la sublevación de López Jordán y por su valiente, inteligente y decisiva actuación en el Combate de Ñaembé, donde derrota al entrerriano, es ascendido a Coronel en el campo de batalla. Tiene 27 años.

El 7 de diciembre de 1874, las tropas nacionales comandadas por el Coronel Julio Argentino Roca triunfan sobre las del General José María Arredondo en la Batalla de Santa Rosa, sublevado contra el gobierno del presidente Sarmiento al final de su mandato, que termina el 12 de octubre de 1874 cuando asume el doctor Nicolás Avellaneda. En un clima de inquietud política, el 28 de septiembre el Coronel Julio Argentino Roca fue designado por el presidente Sarmiento Comandante del Ejercito del Norte. Designó como su jefe de Estado Mayor al Teniente Coronel Eduardo Racedo, quien planificó detalladamente la maniobra para enfrentar a un enemigo superior en efectivos y muy bien atrincherado en el paraje Santa Rosa, recostando su flanco derecho sobre el Río Tunuyán y el izquierdo sobre potreros cercados que habían sido inundados previamente. Se efectuó un reconocimiento del flanco izquierdo para ver si se podía pasar por allí para alcanzar la retaguardia del enemigo de noche y atacar desde allí con las primeras luces, única dirección desde la que no esperaba ser atacado Arredondo. Se expuso este plan al Coronel Roca, quien lo aprobó con algunas sugerencias, pese a la oposición de algunos jefes.

Se llevó acabo entonces el peligroso movimiento por el flanco izquierdo de la posición enemiga con temeridad y eficacia, sin que el enemigo se diera cuenta. Cuentan que para evitar al máximo los ruidos se ordenó recubrir los cascos de los caballos y las ruedas de los cañones con todas las bolsas y trapos que se encontraran.

Al amanecer del 7 de diciembre de 1874 se inició el ataque con artillería e infantería (la caballería no pudo operar debido a lo quebrado del terreno). La sorpresa fue absoluta: luego de una escasa resistencia, la acción concluyó con una completa victoria del Ejercito del Norte.

El General Arredondo, vencido esta vez, fue jefe de Roca en varias oportunidades y además amigo y padrino de su hijo Julito, fruto del matrimonio con la cordobesa Clara Funes, nacido pocos meses antes. Esta es una muestra más de respeto por la Constitución, la subordinación y lealtad a sus superiores que nos deja el joven coronel de 31 años, que en esa ocasión fue ascendido a General en el campo de batalla.

El brillante triunfo fue saludado con alborozo por todo el país. Se observa en el telégrafo que el presidente Avellaneda le hizo llegar como felicitación y ascenso en los siguientes términos:

“Gral. Roca:

Lo saludo a usted General de los Ejércitos de la República sobre el campo de la victoria.

La sangre del Comandante Catalán y de sus compañeros clamada al cielo; y Arredondo se ha rendido ante usted, ante su ejército triunfante y ante la sombra de aquellos ilustres muertos que sentirán removidas sus tumbas bajo los pasos de su bárbaro sacrificador.

General, estaba usted llamado a cerrar la jornada con los esplendores de la victoria, y todos teníamos la certeza y el presentimiento desde que vimos aquella intrepidez serena que suele ser la dote de los grandes capitanes con la que usted supo formar en retirada su ejército sobre una base de 200 hombres, a la vista del enemigo que avanzaba orgulloso y fuerte, concluyendo usted por cerrarle el paso hacia el litoral y desbaratar así el plan de los conjurados.

La historia militar de la república no tiene ocho días más llenos de grandes acontecimientos.

General, salude en nombre del Gobierno de la Nación a los jefes, oficiales y soldados del Ejército del Norte, mientras se hallan cubiertos del glorioso polvo de la jornada.

Nicolás Avellaneda”

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Actos de homenaje a roca en el 104 aniversario de su fallecimiento.

ROCA A TRAVÉS DE LAS MARCHAS MILITARES. Lugar: Círculo Militar, Santa Fe 750. Fecha 18 de setiembre. Hora:18.30. Ejecución: Banda del Colegio Militar de la Nación y Coro del Círculo Militar.

CONFERENCIA SOBRE EL 120 ANIVERSARIO DE LA SEGUNDA PRESIDENCIA DE ROCA. Lugar: Legislatura Porteña, Salón Montevideo, Perú 160. Fecha: 9 de octubre. Hora: 18.00. Expositor: Dr. Rosendo Fraga y Lucas Calzoni.

CONFERENCIA SOBRE ROCA EN EL ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN. Lugar: Archivo General de la Nación, Leandro N. Alem 246. Fecha; 17 de octubre. Hora: 17.00 Expositores: Dr. Rosendo Fraga y Nicolás Pasaman.

OFRENDA FLORAL E HIMNO NACIONAL FRENTE AL MONUMENTO A ROCA. Lugar: monumento a Roca en Diagonal Sur y Defensa. Fecha: 19 de octubre. Hora: 07.30.

HOMENAJE A ROCA FRENTE A SU TUMBA EN LA RECOLETA. Lugar Bóveda de la familia Roca en el Cementerio de la Recoleta. Fecha 19 de octubre. Hora: 11.00. Orador: Ricardo Balestra.

CONFERENCIA SOBRE ROCA EN SU ANIVERSARIO. Lugar: Museo Roca, Vicente López 2220. Hora 19.00.  Fecha 19 de octubre. Orador: Ministro de Educación, Ciencia y Cultura, Eduardo Finochiaro

ROCA A 120 AÑOS DE LA PRESIDENCIA REFORMISTA. Lugar: Jockey Club, Cerrito 1446. Fecha: 24 de octubre. Hora: 19.00. Expositor: Dr. Rosendo Fraga.

ROCA A TRAVÉS DE LAS MARCHAS MILITARES. Lugar: Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, Anexo de la Cámara de Senadores, calle 7 esquina 49. Fecha: 26 de octubre. Hora 19.00. Ejecuta: Banda Paso de los Andes y Coro del Regimiento 7 de Infantería Mecanizado “Coronel Conde”.

FECHAS A DETERMINAR:

COLOCACIÓN DE OFRENDA FLORAL EN EL MONUMENTO A LA CAMPAÑA DEL DESIERTO. Organización: Comando de la Brigada de Infantería de Montaña VI y filial Neuquén del Instituto Roca.  Lugar: dicho monumento en Choele-Choel, Neuquén.

ACTO A ROCA EN LA ESCUELA QUE LLEVA SU NOMBRE. Lugar: Escuela Presidente Roca, Libertad (CABA).

ACTO A ROCA. Lugar: salón Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados de la Nación.

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